Por: Héctor Guerrero
Don Santiago le echaba una y otra vez el ojo a un ramo de flores en una tienda de autoservicio de la localidad; minutos después asintió con la cabeza como diciendo: “éste es el bueno”; lo metió al carrito y enfiló a pagar.
-¿Flores para su esposa?, le preguntaron.
“Claro. ¿Pa’ quién más”, respondió. “Pa’ estrenar la pensión”.
Su rostro añoso se notaba feliz.
-¿Cumple años su esposa?
“No, qué va. Acabo de cobrar mi pensión y me alcanza pa’ flores y mucho más”, dijo emocionado.
Don Santiago es uno de los miles de mexicanos que recibieron un aumento en su pensión en este 2019.
“Ese pela’o es otra cosa. Sí cumplió el señor presidente”, dijo refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador.
“¿Es usted reportero?”, preguntó.
-Sí, señor.
“Entonces póngale ahí... Mi respeto a ese hombre. Diga que me llegó el dinero prometido y que voy a vivir los últimos años de mi vida muy contento”, expresó. “Tenemos presidente”.
Tras mucho insistirle, confesó que antes le llegaban 3 mil 200 pesos mensuales, pero que ahora es el doble.
El pasado viernes, él fue uno de los miles de adultos mayores que hicieron fila en un banco para cobrar su dieta mensual. Fue un día frío y con llovizna, pero valió la pena la espera.
Casi media hora después, don Santiago se retira presuroso para entregarle a su esposa el detalle que adquirió con la pensión que -a juzgar por su expresión- le cambió la vida.