Por: Mariela Pulgarín
“La familia es el mejor invento de Dios”, expresó ayer el padre José Guadalupe Valdés Alvarado durante la homilía de la misa dominical en la catedral “Mártires de Cristo Rey” con motivo de la celebración del Día de la Familia, y destacó la importancia de defender el matrimonio y ser congruentes en la educación de los hijos.
“La generación madura psicológica y fisiológicamente deberá atender y orientar a la generación que empieza, y ésta, una vez madura, deberá a su vez perpetuar estos valores y fortalezas a su descendencia con desinterés y sólo por amor. Esto es una familia”, dijo el sacerdote.
“Es el lugar en el que no hay choques generacionales, sino valores transmitidos que a su vez se reflejan en la sociedad. Por ello es fundamental esta institución en nuestras comunidades”, explicó.
Agregó que la familia está fundamentada en el matrimonio, por ello es lo primero que se debe defender, porque entre dos (papá y mamá) harán un frente común para educar a sus hijos, “ahí empieza todo, porque el amor de los padres se refleja en los hijos, por ello lo peor que le puede pasar a una familia es la separación”.
Comentó que otro punto importante en la familia es la educación, la congruencia entre la educación para la vida -que es lo que permite a un hijo desarrollarse física y mentalmente-, y la educación de la fe, que son los valores que lo sostendrán.
“Todo esto se transmitirá a una nueva vida que comienza en el hogar. Por ello a los papás se les pide que también sean congruentes en lo que enseñan y dicen, para que puedan inculcar hábitos buenos en sus hijos y sembrar los valores”, concluyó.