Por: Mariela Pulgarín
Los pacientes diabéticos adheridos al Seguro Popular deben peregrinar de dispensario en dispensario cada mes para poder surtir sus recetas, ya que en el Hospital General y el Centro de Salud no tienen los medicamentos.
Tras encontrar algunos fármacos en el dispensario de la Cruz Roja, María García se marcha con la mitad de su receta para la diabetes e hipertensión y continuará buscando en otros lugares o realizará ventas de platillos para poder adquirir lo que le falta.
“Vengo batallando desde hace cuatro años. Cada vez que hago mi chequeo mensual me salen con que no hay medicamento para hipertensión. Incluso si es por gripa o infección de piel, nunca hay medicamento”.
Indicó que es desgastante, ya que su familia es de escasos recursos económicos y cada mes debe ingeniárselas para conseguir “por todo Piedras Negras” el medicamento que el doctor de la Secretaría de Salud le receta, entre otros el del control de la presión, que cuesta de 800 a mil 200 pesos.
“La verdad es que ni la mitad de la receta se alcanza a surtir; se viene uno vacío, con nada. Puedes pasar dos días y se complica la diabetes con la presión. Vas a dar directamente al hospital”.
Se quejó además del personal de farmacia del Centro de Salud de la colonia Mundo Nuevo. “Es déspota y sólo dicen que no hay medicamento. No dan razón de para cuándo podrían abastecerlo o si hay alguna posibilidad”, explicó.
“A veces uno mira que sí lo tienen, porque me ha tocado que hay prioridad para otras personas y luego uno llega y ya no hay. Es un peregrinar, cada mes para conseguir el medicamento, aunque sea derechohabiente del Seguro Popular”, concluyó.