Por: Héctor Guerrero
El Gobierno de Estados Unidos redujo de manera notable la presencia militar y policial en la ribera del Río Bravo, debido a que ys no existe el riesgo que representaba la caravana centroamericana que permaneció en esta ciudad durante más de 15 días.
Durante un recorrido realizado en la zona se pudo observar una sola patrulla entre los puentes internacionales y cero presencia policial y militar en el lado mexicano.
Hace una semana, Estados Unidos desplegó un impresionante operativo de vigilancia con más de mil 500 efectivos de las diversas corporaciones en la guardarraya de los puentes y a lo largo del Río Bravo, para detener a quienes pretendieran cruzar ilegalmente.
En días pasados, debajo de los cruces se estacionaron más de 60 vehículos a poca distancia uno de otro, mientras dos lanchas patrullaban la zona.
Paul del Rincón, jefe de la Patrulla de Eagle Pass, señaló que se tenían mil 500 agentes además de 300 militares.
Del lado mexicano había cerca de 30 policías federales y 10 del Instituto Nacional de Migración.
El propósito fue desalentar a los mil 800 centroamericanos albergados en Piedras Negras en una vieja fábrica.
Muchos migrantes fueron rescatados de las aguas del Río Bravo en las últimas semanas.