Por: Héctor Guerrero
El Parque “La Nogalera” fue uno de los sitios más concurridos por las familias de Piedras Negras y visitantes en años pasados.
Hoy está abandonada y sufre de vandalismo. Y lo peor, solo queda un nogal de 12.
Esta semana, los fuertes vientos derribaron uno de los colosales nogales, de más de 20 metros de altura y años de antigüedad.
Sin nadie que los cuide, la plaga lo secó y las ráfagas de viento hicieron lo suyo.
Don Ernesto Alvarado, propietario del área, donó cuatro mil 500 metros cuadrados al municipio en 2010.
El propósito que fuera rehabilitado para esparcimiento de las familias.
Rodeado por aguas del Río Escondido y bajo la sombra de los frondosos árboles, miles de nigropetenses y visitantes, se divirtieron en esta área.
En su tiempo, fue el lugar más frecuentado.
Familias enteras aprovechaban para juntar nueces y bañarse en el Río en el verano extremoso que calcina a Piedras Negras.
Incluso en ese tiempo se anunció un proyecto similar al Paseo del Río, pero nunca se concretó.
Lo paradójico es que al otro lado del Río Escondido y del puente vehicular que delimita a Piedras Negras y Villa de Fuente, crece un emporio privado, con renta para fiestas, quinta para descanso y paseos a la orilla del afluente.
Este proyecto se “tragó” gran parte del paraje donde los automovilistas acudían a lavar sus vehículos
La calle de acceso está cerrada y nadie entra sin permiso.