Benita es un ángel terrenal

Es madre soltera, tiene tres hijos y aun así socorre a personas desprotegidas.

Por: Teresa Muñoz

MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- “No hace falta vivir entre riquezas para ayudar al que lo necesita”, así piensa Benita Valdez Buentello quien a pesar de vivir entre carencias en su hogar y de ser madre soltera de 3 hijos de 15, 13 y 11 años de edad, ella no se da por vencida y hace lo que más le gusta, socorrer a las personas desprotegidas, brindándoles un plato de comida.

En la vivienda que habita desde hace un tiempo, sobre la calle Colegio Militar, Número 610 del barrio El Alto, inmueble que señala le prestaron, Benita es ya conocida por los habitantes del sector.

Le tienen especial cariño porque saben que, ahí, donde no hay lujos, existe una familia llena de bondades y que expresan donde comen dos pueden comer más pues Dios proveerá.

El ama de casa decidió abrir sus brazos para ayudar al necesitado junto con sus dos hijos y su niña, los cuales le ayudan a realizar la repartición de los alimentos llevándolos a domicilios donde en especial, adultos mayores al no poder trasladarse de un lugar a otro le suplican por un plato de comida.

Al ser entrevistada, Benita menciona que es católica al igual que su familia, y de su madre aprendió a dar sin recibir nada a cambio, pues menciona que eso es lo que más satisfacción le deja.

“Si bien es cierto las redes sociales se pueden utilizar para muchos fines hasta para hacer daño al ser humano, yo en mi caso decidí utilizarlas para que la gente que quiera apoyar con su granito de arena lo haga, donando alimentos que yo puedo cocinar para llegar a quien no tiene que comer”, mencionó.

“Hoy preparé un caldo de res, y todo gracias a las donaciones de la ciudadanía en general, de aquí puedo llevar alimento a más de 15 personas y mis hijos utilizando una bicicleta son los que me ayudan a visitar a quienes requieren de ayuda”, mencionó el ama de casa.

Aprovechó para agradecer a la ciudadanía las donaciones que le envían señalando que todo eso redundará en abundancia para quienes hacen el bien.

 Argumentó que durante las mañanas prepara taquitos, jugos de frutas, durante el día el menú es distinto y así por la tarde también permanece en su pequeña cocina donde señala Dios está con ella en todo momento para seguir adelante con su misión.

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