La jornada estuvo marcada por mensajes de fe, oración y reflexión, fortaleciendo los lazos familiares en medio de procesos de recuperación.
Por: Carlos Macias
SABINAS, COAH.- Entre abrazos, lágrimas y sonrisas sinceras, madres de familia vivieron una jornada especial junto a sus hijos internos en la Clínica Especializada CREE Emmanuel, durante una convivencia organizada con motivo del Día de las Madres, en un ambiente lleno de fe, esperanza y reflexión. La reunión se convirtió en un momento profundamente emotivo para quienes atraviesan el difícil proceso de recuperación de sus seres queridos. En cada mesa, en cada mirada y en cada palabra de aliento, quedó reflejado el amor incondicional de las madres, quienes continúan acompañando a sus hijos aun en medio de las pruebas más complejas.
La convivencia en CREE Emmanuel reunió a madres e hijos en un ambiente de amor y apoyo mutuo.Durante el encuentro, el pastor Efraín Martínez Gámez destacó la importancia de reconocer el papel fundamental que desempeñan las madres dentro de las familias y especialmente en la vida de los jóvenes que luchan por salir adelante. Señaló que muchas veces son ellas quienes sostienen emocional y espiritualmente a sus hijos, convirtiéndose en un pilar indispensable en el camino hacia la restauración. 'En medio del proceso, la mamá siempre está ahí... con amor, lágrimas, consejos y oraciones', fue uno de los mensajes compartidos durante la celebración, donde además se agradeció a cada madre por no rendirse y permanecer firme pese a las adversidades.
El pastor Efraín Martínez Gámez destacó el papel fundamental de las madres en la recuperación de sus hijos.La convivencia estuvo acompañada de momentos de oración, palabras de motivación y muestras de cariño que fortalecieron el ánimo de los internos y sus familias. La Clínica Especializada CREE Emmanuel reiteró que este tipo de actividades forman parte del compromiso de servir con amor y propósito, promoviendo espacios donde no solo se atienda la recuperación física y emocional, sino también la restauración de los vínculos familiares. Para muchos de los presentes, la jornada no fue solo una celebración, sino un recuerdo que permanecerá marcado para toda la vida.