Zulema Martínez y Hilda Morales comparten sus conmovedores testimonios sobre la tragedia que marcó a su comunidad.
Por: Teresa Muñoz
MINAS DE BARROTERÁN, COAH.- En la comunidad de Barroterán, los habitantes mantienen viva la memoria de la tragedia ocurrida el 31 de marzo de 1969 en la Mina Guadalupe, donde 153 mineros perdieron la vida.
Zulema Martínez compartió su testimonio sobre la pérdida de su padre, Rogelio Martínez Guzmán. Con dolor recordó que todos los mineros murieron quemados y que los cuerpos fueron recuperados en bolsas negras.
"Fue muy difícil, no contábamos con sustento en el hogar, no hubo indemnizaciones y todos aun menores de edad, tuvimos que trabajar para salir adelante", expresó.
Hoy, Zulema recuerda a su padre mencionando que mientras tenga vida, le llevará flores al panteón y asistirá a los aniversarios luctuosos que cada año realizan en el monumento erguido al minero en la plaza de esta comunidad.
Hilda Yolanda Morales, quien entonces tenía apenas 9 años, relató que se encontraba en el portal de su casa haciendo la tarea cuando observó cómo las llamas salían del complejo carbonífero, situado cerca de su hogar.
En ese siniestro perdió a su tío Ramiro Sánchez Briseño, un hecho que marcó profundamente a su familia.
La ciudadana recordó que un día antes de la tragedia su tío visitó a su madre, algo que les pareció extraño, pues parecía presentir su destino. "Mi madre le dijo: ´hay hermanito, viniste a verme´, y él respondió: ´Sí, ando visitando a mis hermanos´.
Al siguiente día sucedió la tragedia", narró conmovida. La pérdida dejó una huella imborrable en su familia y en toda la comunidad minera.
En el acto conmemorativo, Hilda agradeció a las autoridades municipales, en especial a la alcaldesa Laura Jiménez Gutiérrez, por el mantenimiento al monumento en honor a los mineros.
Cada año, este espacio se convierte en el punto de reunión para recordar a las víctimas y rendir homenaje a quienes perecieron en la hecatombe.
Ambas mujeres coincidieron en que la tragedia marcó de por vida a las familias de Minas de Barroterán. A más de cinco décadas del desastre, la comunidad sigue honrando la memoria de los 153 mineros fallecidos, manteniendo viva la historia y el legado de quienes dieron su vida en las entrañas de la tierra.