Elementos que acudieron a su festejo aseguran que tener vocación es lo más importante .
Por: Teresa Muñoz
MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- Tener vocación es algo muy importante para llegar a ser policía, se trata de una profesión donde se exige estar siempre al servicio de los demás, un gran compromiso con la sociedad y desempeñar el trabajo con una gran dedicación.
En ello coincide Aglae Macías Aguiñaga quien está por cumplir 8 años dentro de la corporación de Seguridad Pública Municipal en el Municipio de Múzquiz.
Expresa que en ocasiones es difícil desempeñar dicha función y más siendo mujer pero hace lo posible por sacar adelante su trabajo del cual sostiene su hogar y, a sus hijos Dariela y Carlos de 21 y 15 años.
Para ser un buen aspirante a efectivo policiaco, se requiere tener una serie de rasgos psicológicos determinados, una buena formación y una serie de valores y actitudes.
Se debe poseer un gran autocontrol para hacer frente a situaciones difíciles, ser tolerante, tener empatía y mostrar interés por los demás. En definitiva, lo que podríamos encajar en una buena definición de “tener vocación”.
Este es el caso de Carlos Alberto Suárez de la Garza el cual recibió merecido reconocimiento por parte de la alcaldesa Tania Vanesa Flores Guerra dado el apoyo que brindó en la contingencia por la inundación registrada el 1 de septiembre del 2022 en la cabecera municipal.
Carlos cuenta a LA VOZ que recibió una descarga eléctrica cuando intentaba rescatar a una familia que se encontraba en una vivienda inundada sin embargo gracias a la oportuna intervención de sus compañeros logró salvar su vida.
Lleva 7 años formando parte de la corporación policiaca que hoy en día dirige el Capitán, Javier Méndez Cervantes y menciona estar agradecido con Dios por tener un empleo.
En cuanto a la personalidad de un policía, debe estar marcada por la responsabilidad, la integridad, la disciplina, el buen trato con los ciudadanos, la dedicación, el autocontrol, el espíritu de equipo y una gran capacidad de adaptación.
Y todo ello distingue a Johana Magaly Salazar Olguín de 34 años de edad la cual lleva en la corporación 3 años, dejándole grandes satisfacciones y vivencias entre lo que destaca el apoyar a dos mujeres en estado de gestación que dieron a luz en sus hogares en el mes de diciembre del año pasado.
“Lo primero que pensé es en llegar rápido al lugar para brindarle atención a las féminas, obviamente no somos paramédicos ni nada de eso pero, tenemos la capacidad para ayudar y brindar los primeros auxilios, logrando gracias a Dios traer al mundo a dos bebés mediante partos fortuitos”, externó.
Agregó que desde niña pensaba en ser policía cuando fuera grande, lo cual es hoy una realidad donde con orgullo sirve a la ciudadanía, recibiendo siempre el consejo de sus padres de cuidarse y trabajar ofreciendo al pueblo confianza y seguridad.
“Mis padres siempre están con el Jesús en la boca, dijo, -me dicen hay mija como quisiéramos que tuvieras otro trabajo, pero pues ellos entienden que esto me gusta mucho y aquí voy a seguir”, menciona, argumentando que sí es difícil ser policía y más siendo mujer.
Podríamos decir, que los elementos policiacos, mantienen la ley y el orden, protegen a las personas y, a los bienes, tratando de prevenir además todo tipo de delitos, pero lo primordial es que son seres humanos, que tienen una familia detrás de ellos y ellas y que como a cualquier persona le gustaría, su único deseo en la vida es salir adelante, ejemplo de ello Rosa Geraldine quien se graduó como abogada en derecho, trabajando dentro de la corporación y cumpliendo con jornadas laborales desde 12 hasta a 24 horas de servicio.
Mario Cervantes a quien cariñosamente llaman “Ganchitos” quien entre regaños y observaciones ha crecido en la corporación, dejando de ser el novato pues hoy es todo un gran policía.