La joven destacó la importancia de su papel como la Virgen María y la conexión con el Espíritu Santo durante la representación.
Por: Teresa Muñoz
VILLA DE PALAÚ, COAH.- Durante el Viacrucis Viviente celebrado en esta Villa, la joven Zulma Zavala compartió la profunda emoción que experimentó al personificar a la Virgen María.
Relató a LA VOZ que, ver a su esposo Enrique interpretar a Jesús y sufrir, como lo hizo quien ama con todo su corazón, fue un momento que la conmovió intensamente y la llevó a derramar lágrimas de fe y sentimiento.
Zavala expresó que vivir el Viacrucis desde dentro, fue una experiencia única, llena de espiritualidad y gratitud. Señaló que se sintió alagada por representar a la Madre de Cristo y que, en cada instante de la escenificación, percibió la presencia del Espíritu Santo acompañándola en todo momento.
La joven destacó que, esta es la primera vez que participó en la representación, recordando que en años anteriores asistía únicamente a la peregrinación.
En esta ocasión, decidió dar un paso más en su fe y pidió a Dios la gracia de poder encarnar a María, Don que considera le fue concedido.
"Siempre me pongo en las manos de Dios y esta vez no fue la excepción", afirmó, subrayando que su oración previa le dio la fortaleza necesaria para transmitir el dolor y la esperanza que encierra el papel de la Virgen María en la Pasión de Cristo.
Finalmente, Zulma Zavala compartió la reflexión que le deja esta vivencia: mantenerse en unión con la iglesia, con la comunidad y, sobre todo, con Dios.
Su testimonio se convirtió en un mensaje de fe y perseverancia, resaltando el valor de la vida espiritual y la importancia de vivir cada tradición con entrega y devoción.