Frozzen, la perrita recuperada por Pedro Armendáriz, muestra su transformación

Pedro Armendáriz, fundador de Patitas de Paz, destaca la importancia de la adopción responsable y el bienestar canino.

Por: Carlos Macias

VILLA DE AGUJITA, COAH.- En el corazón de esta población se escribió una nueva historia de esperanza y recuperación. Hace dos meses, un ejemplar canino en estado crítico fue rescatado por Pedro Armendáriz Zárate, fundador del albergue y centro de adopción Patitas de Paz. La perrita, bautizada inicialmente como "Huesitos" debido a su extrema desnutrición y fragilidad, enfrentaba además un severo cuadro de sarna que comprometía su salud y bienestar.

 

Durante 60 días, Armendáriz Zárate emprendió un proceso de rehabilitación que combinó tratamiento médico, alimentación adecuada y, sobre todo, afecto constante. "Siempre he dicho: el amor sana", expresó el rescatista al recordar el reto que asumió al darle una segunda oportunidad a la pequeña.

Hoy, la transformación es evidente. Con un 70% de recuperación, la perrita ya no responde al nombre de "Huesitos", sino a "Frozzen", símbolo de su nueva etapa de vida. Su aspecto refleja vitalidad y belleza, y su carácter transmite la nobleza de un corazón enorme que ha sabido sobreponerse al abandono.

 

El fundador de Patitas de Paz subraya que su labor como rescatista es dar voz a quienes no la tienen: los perros. "Siempre voy a estar para ellos", afirma con convicción, reafirmando el compromiso del albergue de procurar el bienestar canino y fomentar la adopción responsable.

La historia de Frozzen se convierte así en un testimonio vivo de que la empatía y la dedicación pueden transformar realidades, recordando a la comunidad que cada rescate es también una oportunidad de sanar y construir un entorno más compasivo.

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