‘Ni perdón ni olvido’

Por: Teresa Muñoz

VILLA DE SAN JUAN DE SABINAS, COAH.- “Nunca voy a perdonar a los dueños de la empresa Industrial Minera México por el homicidio industrial de nuestros mineros en Pasta de Conchos”, expresó Elizabeth Castillo Rábago, viuda de Gil Rico Montelongo.

Dijo “A pesar que ya han pasado 14 años de este hecho, en lo personal digo que no puedo perdonar y tampoco olvidar, pues la empresa siempre les mintió”, expresó a LA VOZ.

Como voy a perdonar a quien causó esto dado a la negligencia que cometieron, pues los sobrevivientes mismos nos han dicho que antes de la hecatombe, los obreros deberían de haber salido del complejo, pero se los impidió el Jefe General, exigiéndoles que se quedaran pues había una falla en una de las maquinas obligándolos a realizar trabajos de soldadura en el complejo, al final de cuentas esta persona ya murió también, sin embargo, hubo más implicados en este hecho que enlutó a 65 familias.

Aunado a ello, destacó, la empresa se ensañó con nosotros, las viudas cuando intentamos recuperar los cuerpos de nuestros seres queridos atrapados en dicho desarrollo minero.

Tras recordar aquella fecha del 20 de Noviembre del 2008 cuando unidas, decidieron tomar la mina para iniciar el rescate independiente, no pudo evitar el llanto.

“Recuerdo con tristeza que en esa ocasión, contrató la empresa algunos guardias provenientes de la ciudad de Monterrey, los cuales nos advirtieron que venían con todo a agredirnos, a golpearnos, pues les habían dicho que nosotros estábamos dispuestas a atacarlos.

Hoy en día han muerto ya 3 compañeras, me da mucha tristeza dice entre sollozos destacando que una de ellas era su vecina de nombre Norma Vitela, ella dejó a sus hijos desamparados, uno de ellos discapacitado a los cuales le quitaron la pensión.

Normita enfermó, se retiró del campamento durante unas semanas, pero nos decía manténgame informada de los avances que lleva el rescate, desafortunadamente murió en la lucha.

Son muchas vivencias, muchos recuerdos, sentimientos, experiencias que vivimos juntas todas las viudas en esta lucha lo cual nos da la fuerza de seguir adelante.

Elizabeth, añadió por último que tiene 3 hijos, Gil de 29 años de edad el cual trabaja en Rassini Piedras Negras; Agustín de 27 en el CEDIS de Nueva Rosita y Pablo de 23 en un puesto de tacos.

Ninguno quiso trabajar en las minas pues cuando sucedió la hecatombe el mayor tenía 15 años y todo esto fue muy difícil para ellos, pero hoy en día han sabido salir adelante con la ayuda de Dios, expresó el ama de casa.

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