Fue un joven visionario y perseverante
Por: Teresa Muñoz
MINERAL DE PALAÚ, COAH.- Como un hombre brillante y ejemplo de gran perseverancia, dedicado a sus padres y hermanos así recordarán por siempre los habitantes de esta comuna al joven Oscar Martínez Zarate (+) quien siendo originario del Mineral de Palaú logró conquistar el continente Europeo por su sentido visionario.
Oscar fue y seguirá siendo por toda una eternidad el orgullo de los palauenses un excelente ser humano, muy servicial y de gran amor al prójimo, sin embargo, poder ofrecer a su familia una vida mejor lo hizo luchar por sus sueños y anhelos.
Siendo el hijo menor de Don Arturo Martínez Guerrero de oficio minero (pensionado) y la Señora Rosalinda Zarate Palafox, Oscar siempre tomó como ejemplo a sus hermanos Sandra, Jorge y Javier para salir adelante y cumplir sus metas de vida.
Fue estudiante de la Escuela Secundaria General “Ignacio Manuel Altamirano” Turno Vespertino donde culminó sus estudios continuando con su educación a pesar de las adversidades puesto que al sufrir su padre un accidente de trabajo en la Mina III tuvo que pensionarse, complicándose así la situación económica para la familia sin que esto hiciera que el joven exitoso se doblegara, al contrario, no se rindió y luchó por un futuro mejor para él como para los suyos.
Oscar formó parte de una institución en la ciudad de Melchor Múzquiz donde tomó clases de computación solventando los pagos con trabajos que realizaba en el plantel después del horario de clases.
Así comenzó a emprender, pues en ese entonces el mundo de la tecnología comenzaba a ganar terreno hasta la época actual, no obstante Oscar formaba parte de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en donde comenzaron a utilizar los primeros equipos de cómputo, permitiéndole el padre Jesús apoyar en la reparación de las maquinas, así con los recursos obtenidos apoyó a sus padres para continuar con sus estudios pero ahora en el CBTIS No. 20 de la ciudad de Sabinas, Coahuila.
El tiempo fue aprovechado segundo a segundo, minuto a minuto, horas y días, ante lo cual Martínez Zarate ingresó a la Escuela Superior de Ingeniería en la ciudad de Nueva Rosita cursando la carrera de Ingeniero en Recursos Naturales y Energéticos concluyendo satisfactoriamente sus estudios en el año 2010 y titulándose en el 2011.
Fue el profesor Luis Fernando Camacho Ortegón quien confió en el joven estudiante, para ello él catedrático ya había probado suerte trabajando en el país de Francia, siendo asesor de Tesis de Oscar la cual presentaron para obtener una beca en el Continente Europeo, siendo elegidos superándose y apoyándose mutuamente.
El joven nacido en tierras de Palaú, recibió en ese entonces la invitación para trabajar en el laboratorio de la Universidad de Lorraine en Nancy, Francia donde luego fue contratado para dar clases como catedrático.
El mensaje que siempre proyectó Oscar a los jóvenes es que no es necesario estudiar en colegios o escuelas particulares para lograr sobresalir, pues en su caso, él estuvo en el turno vespertino de la secundaria Altamirano, -el nivel uno lo pone con las ganas, con la entrega, luchando por lo que uno quiera ser en la vida- exclamó siempre.
La tenacidad del exitoso jovencito le dio la oportunidad de buscar el doctorado, pues a pesar de que tenía un futuro prometedor y de cierta manera la vida resuelta, él continuó sus estudios presentando un proyecto de Tesis con el apoyo de su maestro Fernando Camacho, logrando la beca SENDER, regresando en el 2017 a la Universidad de Lorraine en Nancy, Francia donde estudio de lunes a sábado.
Expresaba siempre que extrañaba a su familia, a sus padres y hermanos, a sus amistades pues solo podía estar en Palaú una vez por año, argumentando que siempre estaría agradecido con su tierra, con su gente.
Entre sus frases favoritas destacaba una “Si he visto lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.
A Oscar le gustaba la música, el baile, no se consideraba un nerd pues expresaba que no fue el número uno de su clase, pero sí muy perseverante, recordando siempre y siendo agradecido con las personas que le dieron el ser, el apoyo que recibió además por parte de sus docentes manifestando que las personas exitosas no tienen dotes extraordinarios, solo trabajan duro, luego solo tienen éxito.
Hoy Palaú está de luto ante la ausencia de esta gran persona que deja un gran legado entre la comunidad en general al ser un hombre perseverante de gran humildad, pero sobre todo un gran hijo, un gran hermano que ya está en la presencia de Dios.
Descanse en Paz Oscar Martínez Zarate.