Rosa García salva a joven en monumento de Múzquiz

Rosa García, además de su labor en la Guardia Civil, estudia una maestría en educación.

Por: Teresa Muñoz

MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- ¡Dios te pone en el lugar indicado! Este es el caso de Rosa García Rodríguez, elemento de la Guardia Civil, quien compartió a LA VOZ su experiencia al salvar prácticamente la vida de un joven que subió al monumento de Los Fundadores de Múzquiz, de más de 5 metros de altura en esta ciudad, poniendo en riesgo su existencia.

La joven, quien lleva un año laborando en la corporación, se ha convertido en un ejemplo de compromiso y vocación de servicio, lo cual ha sido reconocido por la alcaldesa del Municipio de Múzquiz, Laura Jiménez Gutiérrez, y por el comandante Carlos Mendoza Vargas.

Al recordar lo ocurrido, dijo: "Solo pensé en salvarle la vida a la persona, pensar además en la convicción, el hecho de ponerme en el lugar del jovencito, hablarle y decirle que lo que hacía lo ponía en riesgo".

Dado el hecho, el varón decidió descender del monumento, -yo trabajé ese día realizando un recorrido por la plaza Fundadores, presentándome con las personas que se encontraban cerca de dicho sector- menciona.

"En ese momento, al voltear hacia el monumento, me percaté de que el joven estaba arriba de una de las columnas". La guardia civil relata que decidió intervenir con serenidad y diálogo, logrando que el joven descendiera sin que ocurriera una tragedia.

"No me sentí nerviosa al momento de actuar, ya que esto es parte de mi trabajo, pienso que actué bien, de manera correcta y gracias a Dios no pasó a mayores dicho suceso".

Agradeció, a su vez, el apoyo de la alcaldesa Laura Jiménez Gutiérrez, del comandante de la Guardia Civil, Carlos Mendoza Vargas y del licenciado Edgar Tomás Buentello Torralba Oficial, por el respaldo otorgado y la capacitación brindada a través de cursos que les imparten en diversos temas.

Rosa expresa que le gusta mucho su trabajo, tener proximidad social con la ciudadanía, preguntarles qué es lo que necesitan, si tienen alguna sugerencia o queja.

Añadió que su padre le dejó el legado de ayudar a quien lo necesita, -sé que él me ve desde el cielo, es un ángel para mí, siempre lo recuerdo y, añade, el trabajo que realizo se lo dedico a él, a mi madre Rosa Rodríguez Ochoa y a mi hermano Juan José García Rodríguez-.

Además de su desempeño en la corporación, Rosa continúa superándose en el ámbito personal y académico, pues actualmente estudia en línea una maestría en educación.

Su esfuerzo y dedicación no solo fortalecen su vocación de servicio, sino que también inspiran a otras personas a perseguir sus sueños y metas sin claudicar.

Salir de la versión móvil