Trabajó Hugo 24 años en la Fiscalía General

Por: Teresa Muñoz

NUEVA ROSITA, COAH.- Con una misa de cuerpo presente realizada en la parroquia “Sagrado Corazón de Jesús”, un homenaje póstumo, su último pase de lista y la semblanza de su trayectoria en las filas de la Fiscalía General del Estado de Coahuila en la Región Carbonífera así despidieron familia, amigos y compañeros de trabajo al comandante Hugo Isidro Ramos Cisneros con destacamento en la corporación del mineral de Palaú.

Su padre “Don Chilo”, sus hermanos y hermanas expresaron que el grupo musical favorito de Hugo eran “Los Rancheritos del Topo Chico” de tal manera que en la capilla Martínez donde velaron el cuerpo se escucharon algunas melodías porque señalaron eran las canciones que más le gustaban al comandante a quien recordarán como un hombre de buen corazón, gran padre de familia, hijo, hermano, amigo y apasionado por su trabajo.

Hugo Isidro Ramos ingresó a las filas de la corporación policiaca en el año de 1995, nació el 20 de octubre de 1963, tenía 55 años a la fecha, era originario de la ciudad de Nueva Rosita y de profesión Licenciado en Administración de Empresas.

Le sobrevive su esposa Martha Alicia de Luna Ledesma, sus hijos Johana Marcela Ramos Quintanilla, Raúl Isidro Quintanilla y Hugo Isidro Ramos de Luna, expresó el delegado, Ulises Ramírez Guillén.

Hay muchas palabras para poder describir la trayectoria de Hugo, podemos decir muchas cosas acerca de su desempeño profesional, en 1995 él recibió el nombramiento como Policía Judicial del Estado, es como decimos de la “Vieja Guardia”.

Fue Policía  Ministerial del Estado, Policía Estatal Investigador, fue Policía de la Agencia de Investigación Criminal, pero sobre todo, era un hombre respetable, quien fue comisionado en muchas regiones pero era un gusto para él trabajar en esta Región que era su casa.

Quienes lo conocimos, sabíamos que teníamos en él a un amigo, una persona en la que se podía confiar, una persona que todos los días se levantaba y que te hacía sentir bien con una sonrisa, con un saludo, con un “Todo va a estar Bien”.

Durante su desempeño estuvo trabajando como Jefe de Grupo y su último cargo fue ser comandante en la Agencia de Investigación Criminal con destacamento de Palaú.

Esta es su trayectoria, pero sobre todo lo recordamos con mucho gusto porqué era un amigo, un amigo en el que se podía confiar, expresó el delegado.

Siempre contento, siempre positivo, a los conflictos les buscaba de inmediato una solución, siempre servicial para con la sociedad, así recuerdan amigos y familia a Hugo Isidro.

Tan solo hace unos días realizó un recorrido por la Región Carbonífera llevando regalos, bolos y piñatas a niños de escasos recursos económicos, “Hay que ayudar, decía, hay que dibujar sonrisas en los pequeños de la Región Carbonífera y llevarles felicidad”, nada nos cuesta mencionó en vida.

A su esposa Martha Alicia, le dijo ese fatídico 26 de Diciembre antes de ser abatido a balazos, que terminando de laborar llegaba a su casa, lo esperé con la cena lista pero nunca llegó, exclamó su esposa entre lágrimas. Pasamos la Navidad juntos en familia, es lo que me llevo en el corazón.

Algunos familiares señalaron que Hugo Isidro les comentó que no pasaría el Año Nuevo con ellos, porque lo habrían de enviar a trabajar a la ciudad de Piedras Negras, nunca nos imaginamos que dejaríamos de verlo de esta manera, expresaron a LA VOZ.

Ayer a un lado del féretro con los restos mortales del comandante se encontraban sus grandes amigos y ex compañeros de trabajo los de la vieja guardia Lorenzo García, Gabriel Castañeda Gloria, Juan Manuel, Briseño, entre otros ex agentes quienes recordaron las vivencias de momentos que pasaron al lado del comandante, anécdotas que llevarán en su corazón por el resto de los días.

También hizo acto de presencia el Fiscal General del Estado, Gerardo Márquez Guevara y el Secretario de Seguridad a Nivel Estado, José Luis Pliego Corona.

yhjEntre lágrimas y gritos de impotencia como “Mi Papá era Valiente”, “Mi papá nunca nos hubiera dejado solos”, “Me lo mataron, mataron una parte de mi corazón”, así el cortejo fúnebre recorrió el Bulevar Nueva Rosita-Múzquiz hasta llegar al Panteón Municipal Santa Rosa donde ahora descansan los restos mortales de quien murió en cumplimiento de su deber, Hugo Isidro Ramos Cisneros, Descanse en Paz.

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