La historia de la minería en Coahuila está marcada por tragedias y accidentes mortales que han dejado huella en la comunidad.
Por: Teresa Muñoz
Más de mil 500 mineros han fallecido en la Región Carbonífera a consecuencia de explosiones provocadas por gas grisú desde la tragedia registrada en la mina El Hondo, afirmó el historiador Ramiro Flores Morales, al hacer un recuento de los principales accidentes que han marcado la historia de la minería del carbón en Coahuila.
Explicó que uno de los primeros desastres ocurrió en 1902, cuando murieron 141 carboneros en la mina El Hondo. Posteriormente, recordó las explosiones registradas en Villa de Esperanzas, donde perdieron la vida más de 100 trabajadores.
Añadió que otra de las tragedias más graves fue la ocurrida en Barroterán, en la que fallecieron más de 155 mineros. A estos hechos se suma el accidente de Pasta de Conchos, considerado uno de los episodios más dolorosos para la industria minera del estado.
Flores Morales señaló que la extracción minera es la segunda actividad de mayor riesgo a nivel mundial, por lo que cada descenso al interior de una mina representa un peligro permanente para los trabajadores.
"Cada vez que un carbonero baja a una mina hay que darle la bendición para que regrese al concluir su jornada laboral", expresó el historiador al referirse a los riesgos que enfrenta diariamente el gremio.
Indicó que las condiciones de seguridad en las minas han mejorado con el paso de los años. Sin embargo, recordó que Pasta de Conchos contaba con tecnología de punta para detectar gas metano mediante equipos de metanometría y, aun así, ocurrió la tragedia. "La naturaleza es caprichosa", concluyó.