Los ejidatarios dieron gracias a Dios por lluvias
Por: Teresa Muñoz
EJIDO LA CUCHILLA, COAH.- Con gran fervor y tradición, los habitantes del ejido La Cuchilla se reunieron para celebrar el Día de San Isidro Labrador, el santo patrón de los agricultores y las lluvias.
El evento, que tuvo lugar el pasado 15 de mayo, fue un despliegue de devoción y cultura local, marcado por danzas típicas y una misa especial oficiada por el Padre Gerardo García Cabrera de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
La comunidad, que ha enfrentado una severa sequía, se congregó en un acto de fe colectiva, pidiendo la intercesión divina para la llegada de las lluvias.
Sus plegarias parecieron ser escuchadas cuando, el pasado viernes 17 de mayo, las primeras gotas de lluvia cayeron sobre la tierra reseca, brindando un alivio muy necesario y renovando la esperanza de los fieles.
“Es un momento de agradecimiento y de petición. Agradecemos por lo que hemos recibido y pedimos por un futuro próspero”, expresó el Padre García Cabrera durante la homilía.
Los asistentes, con los ojos puestos en el cielo, elevaron sus oraciones a San Isidro, cuya figura es sinónimo de protección y bendiciones para la tierra y quienes la trabajan.
La celebración no solo fue un acto de fe, sino también una expresión de la rica cultura del ejido.
Las danzas, llenas de color y alegría, junto con la música tradicional, crearon un ambiente de comunidad y solidaridad.
“Cada paso de danza es una plegaria en movimiento”, comentó una de las danzarinas, reflejando el sentimiento de gratitud y esperanza que caracterizó la jornada.
Este año, la festividad de San Isidro Labrador ha cobrado un significado especial, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y unidad frente a las adversidades climáticas.
Con la llegada de la lluvia, los habitantes de La Cuchilla miran hacia el futuro con optimismo, confiando en que la tradición y la fe seguirán siendo pilares fundamentales en su comunidad.