Cientos acompañan a la Virgen María en el Viernes Santo en una jornada de fe, luto y reflexión.
Por: Teresa Muñoz
VILLA DE PALAÚ, COAH.- La solemnidad del Viernes Santo se vivió intensamente en esta villa con la tradicional Procesión del Silencio, en la que se dio el pésame a la Virgen María tras la muerte de Jesús.
La actividad religiosa fue encabezada por el padre Miguel Ángel Orzúa González y tuvo lugar en la Parroquia "Nuestra Señora de Guadalupe", donde cientos de fieles se congregaron para acompañar a la Virgen María en su sufrimiento.
La procesión incluyó el recorrido del Vía Crucis, con María portando la corona de espinas y los clavos de la crucifixión. Finalmente, la comunidad se reunió para rezar el Santo Rosario, dedicado especialmente al pésame de María.
Con ello se concluyó una de las actividades más significativas del Viernes Santo, cuyo objetivo es vivir el momento con respeto y devoción, recordando que se trata de una fecha de luto y no de celebración, en la que se acompaña a la Virgen en su dolor por la muerte de su hijo.