El trasvase de agua, que comenzó el miércoles, se realiza en un momento crítico para el turismo en Juárez, Coahuila, durante la Semana Santa.
Por: Carlos Macias
SABINAS, COAH.- "Vivo en la comunidad de Don Martín, sé el sentir de la ciudadanía y me pongo en sus zapatos", dijo Liliana Quiñones Nájera, alcaldesa de Juárez, Coahuila, sobre el trasvase de la presa Venustiano Carranza que comenzó el miércoles a las siete de la mañana. Explicó que el municipio recibió el oficio a las diez y que la medida, basada en un decreto de 1944, ha afectado a todas las administraciones.
Quiñones Nájera señaló que la afectación directa es la baja del nivel del agua. Deja menos pesca, visitantes que dejan de llegar, y golpea a restauranteros y agricultores. En la presa trabajan alrededor de sesenta pescadores, solo treinta de ellos activos ahora, según la cooperativa local.
La alcaldesa lamentó que el trasvase ocurra en Semana Santa, cuando el turismo ayuda a la economía local. Aun así, llamó a la población a unirse en oración por lluvia: "Estamos a base de un milagro para que le llegue agua suficiente a nuestra querida presa".
Informó que el agua se traslada a la presa Salinillas para uso personal de los ciudadanos y, según entiende, de ahí sigue a Ciudad Anáhuac. No precisó cuántos días durará la extracción porque el oficio no lo especifica.
Quiñones Nájera reiteró su compromiso con la gente y ofreció hacer lo que se pueda en conjunto. Dijo que no solo su administración sufre el problema; todas las que le precedieron han enfrentado la misma situación por el decreto vigente.
Con el vaso más bajo y la pesca en riesgo, la alcaldesa pidió solidaridad y paciencia mientras se cumple el trasvase. El mensaje es claro: sin lluvia, la recuperación de Don Martín se vuelve cuesta arriba y la comunidad lo resiente en empleo y turismo.