Lluvias recientes provocan muerte de peces en río Sabinas, alerta Dávila Paulín

El titular de la CONANP, José Dávila Paulín, confirma que las lluvias recientes han incrementado el caudal del río Sabinas, lo que ha llevado a la muerte de peces en la zona.

Por: Carlos Macias

SABINAS, COAH.- José Dávila Paulín, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, confirmó que el incremento del caudal tras las lluvias recientes coincide con reportes de peces muertos en el río Sabinas. La precipitación, que alcanzó casi dos pulgadas, lavó terrenos y arrastró sedimentos que quedan en suspensión; ese material, explicó, sofoca a los peces como si se ahogaran dentro del agua.

Dávila Paulín precisó que al sedimento se suman aceites, jabones y descargas de aguas no tratadas que alteran la química del río. La presencia de mojarras y bagres muertos preocupa porque son especies resistentes; si ellas caen, la alteración fue importante. "Con chipi chipi no ocurre, pero con lluvias torrenciales el impacto es inmediato" reconoció.

 

El titular de CONANP señaló que este fenómeno se repite cada vez que hay aguaceros fuertes: el río actúa como sistema circulatorio y arrastra lo bueno —recarga de mantos y nutrientes— y lo malo, como hidrocarburos y detergentes de calles. Esa mezcla reduce oxígeno y eleva tóxicos, provocando la mortandad.

Sobre el consumo de pescado, Dávila Paulín fue cauteloso: no hay estudios recientes de salud de los peces en el tramo afectado. El riesgo mayor son metales pesados, que pasan de célula a célula y se acumulan en el cuerpo con efectos a mediano y largo plazo. También mencionó microplásticos, ya detectados incluso en sangre humana, como contaminante creciente.

 

Por eso, dijo, no recomendaría consumir peces sacados del río cerca de descargas urbanas. Distinto es el caso de la presa Don Martín, donde el volumen de agua, manantiales y la capacidad de resiliencia del ecosistema diluyen contaminantes y el riesgo disminuye. Ahí la afectación no es comparable.

Dávila Paulín llamó a atender descargas irregulares y a reducir arrastre urbano: mientras el río reciba todo lo que lavan las calles, cada lluvia fuerte traerá peces muertos. La solución, resumió, pasa por tratar el agua, vigilar tiraderos y entender que el Sabinas resiente lo que la ciudad suelta.

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