La jornada de observación de aves en Múzquiz reunió a 50 personas, incluyendo estudiantes y familias, para explorar la biodiversidad local.
Por: Carlos Macias
SABINAS, COAH.- El pasado sábado 21 de marzo, el Museo Julio Galán de Múzquiz fue sede de una jornada de observación de aves que reunió a especialistas y aficionados de la región carbonífera. La actividad inició con la bienvenida de la Maestra Yolanda Elizondo y contó con la participación de 50 personas, entre estudiantes, familias y público interesado en la biodiversidad local.
Durante el recorrido por los jardines del museo —que abarcan 13 hectáreas y albergan encinos, fresnos, pinos y sabinos— los asistentes lograron identificar y registrar 23 especies distintas de aves. La caminata se realizó en compañía de tres Ecoguardas, quienes apoyaron la conformación de tres equipos de observación. En apenas hora y media se obtuvo un listado representativo de la riqueza natural de la zona.
Entre las aves registradas se encuentran la paloma de collar turca, la paloma alas blancas, la huilota común, el zopilote aura, el carpintero cheje y el cuervo común. También se observaron especies de menor tamaño como el reyezuelo matraquita, la perlita azulgris y el saltapared de Carolina, además de ejemplares emblemáticos como el cardenal rojo y el zanate mayor. La diversidad de registros confirma la variedad de hábitats que ofrece Múzquiz para la avifauna.
Beneficios de la observación de avesJosé Dávila Paulín, coordinador de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en la región, destacó que al inicio de la jornada se compartieron los beneficios de la observación de aves: el contacto directo con la naturaleza, la práctica de ejercicio al caminar, la convivencia con personas de intereses afines y la contribución al conocimiento de la biodiversidad local. Al cierre, se realizó una charla para compartir los resultados y aprendizajes obtenidos.
Conectividad ecológica en MúzquizAsimismo, la presencia de especies como el tirano cuír, el vireo de ojos blancos y la mascarita común evidencia la conectividad ecológica de la región con otras zonas del país. Estos registros son de gran valor para la CONANP, pues permiten llevar un control más preciso sobre las poblaciones y sus desplazamientos, lo que resulta fundamental para diseñar estrategias de conservación.
Finalmente, Dávila Paulín reiteró el compromiso de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de seguir promoviendo actividades que fortalezcan la cultura ambiental en Múzquiz y sus alrededores. "La observación de aves es una ventana para comprender la riqueza natural que nos rodea y un llamado a protegerla", concluyó.