Titanes, una institución dedicada a la recuperación de jóvenes, muestra su compromiso en el Viacrucis de Sabinas.
Por: Carlos Macias
SABINAS, COAH.- El padre Rogelio Hidalgo Alba, titular de la parroquia de San Martín de Porres, agradeció públicamente a Luis Enrique Peralta Pérez por aceptar el papel de Jesucristo en la representación del Viacrucis del Viernes Santo. El sacerdote reconoció la entrega y disposición del joven, quien pertenece a la institución Titanes, dedicada a la recuperación de jóvenes con problemas de adicción a las drogas.
Hidalgo Alba explicó que la parroquia enfrentó dificultades para encontrar a un joven que asumiera el papel principal en la representación, debido a la exigencia física y espiritual que implica. Luis Enrique aceptó con gusto y responsabilidad, convirtiéndose en ejemplo de fe para la comunidad parroquial y para sus propios compañeros de rehabilitación.
El párroco destacó también la participación de otros integrantes de Titanes, quienes se sumaron a la escenificación como soldados romanos y personajes del Evangelio. Su colaboración, dijo, dio fuerza y realismo al Viacrucis, además de mostrar el compromiso que estos jóvenes tienen con su proceso de recuperación y con la Iglesia.
"Son muchachos que le están apostando a la vida, a Dios y al trabajo", expresó el sacerdote. Subrayó que Titanes sostiene su clínica con esfuerzo propio, principalmente a través de la venta de repostería, pan dulce y postres que elaboran en su taller de panadería. Con esos ingresos solventan gastos de la institución y apoyan a nuevos internos.
El padre Rogelio llamó a la comunidad de Sabinas a respaldar a la institución comprando sus productos y conociendo su testimonio. Calificó a los jóvenes de Titanes como "ejemplo de verdadera fe", porque han transformado el dolor de la adicción en servicio, disciplina y esperanza para otros.
Al cerrar su mensaje, Hidalgo Alba reiteró su gratitud a Luis Enrique Peralta Pérez y a todo el grupo Titanes por responder al llamado de la parroquia. Afirmó que su presencia en el Viacrucis no solo ayudó a completar la representación, sino que predicó con hechos que la resurrección empieza cuando se acepta cargar la cruz y ayudar al prójimo.