El albergue requiere apoyo constante para cuidar a más de 80 perros rescatados.
Por: Carlos Macias
SABINAS, COAH.- Pedro Armendáriz Zárate, director del albergue canino y centro de adopción Patitas de Paz, reiteró que adoptar una mascota exige responsabilidad. Indicó que muchas personas no están dispuestas a sumar un animal a la familia y, tras el entusiasmo inicial, terminan abandonándolo, lo que multiplica el sufrimiento callejero.
Armendáriz pidió que, si una familia ya no puede mantener al perro, le busque adoptante en lugar de dejarlo a la deriva. Señaló que regalar sin responsabilidad genera abandono. "Quienes reciben al perrito con el tiempo ya no lo quieren, acaban soltándolo en calles o lotes, sin agua ni sombra, y ahora con el calor eso es condena" lamentó.
Contó que vio un caso en un sitio cerrado y oscuro, sin salida, donde el perro no podía brincar ni ser visto. Ante este ejemplo pidió empatía. "Si la gente no puede cuidar, mejor que no tome al ejemplar. Y si va a abandonar, al menos que lo deje en un lugar libre, con condiciones para sobrevivir y no morir de hambre o sed" señaló.
El entrevistado reconoció que afortunadamente existen personas altruistas que se solidarizan con el albergue que requiere siempre de apoyos para atender a más de 80 ejemplares rescatados de las calles, y a los cuales se les busca un hogar donde los amen.
Armendáriz Zárate agradeció cada aporte porque cubre gastos fijos de decenas de perros rescatados. Dijo que la carga es alta, pero la adopción bien hecha aligera el albergue.
Finalmente el albergue Patitas de Paz mantendrá puertas abiertas a postulantes serios y a voluntarios. Mientras tanto, su titular insiste en un criterio simple: si no hay espacio, tiempo y recurso, mejor no adoptar. La meta, explicó, es que ningún perro acabe olvidado, abandonado o en un pozo.