El obispo de Saltillo enfatiza la responsabilidad hacia las mascotas.
Por: Marco Juarez
SALTILLO, COAH.-El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González, llamó a promover el respeto y el cuidado de los animales al afirmar que las mascotas deben recibir un trato digno como parte del compromiso cristiano con la creación. Sin embargo, subrayó que no deben equipararse con las personas ni sustituir el lugar de los hijos en la familia.
Durante una entrevista, el prelado recordó que el papa Francisco impulsó el cuidado de la "casa común", por lo que consideró que quienes tienen mascotas deben asumir la responsabilidad de protegerlas y evitar cualquier forma de maltrato o crueldad. "Al tener una mascota en la casa significa que nosotros, como seres racionales, debemos estar al pendiente de ellos, no para maltratarlos, no ser crueles. Es parte también de nuestro compromiso con la creación", expresó.
González explicó que la fe católica invita a reconocer el valor de toda la creación —animal, vegetal y mineral— al considerar que refleja la obra de Dios. En ese sentido, señaló que los creyentes están llamados a dar testimonio de misericordia y responsabilidad hacia el entorno. "La creación entera está esperando la manifestación de los hijos de Dios, que vivamos como lo que somos, verdaderos hijos e hijas de Dios. Toda la creación está esperando que demos un buen reflejo del rostro misericordioso del Señor", afirmó.
Al ser consultado sobre declaraciones del papa Francisco, quien en distintas ocasiones criticó la tendencia de algunas personas a privilegiar las mascotas por encima de tener hijos, el obispo sostuvo que se trata de un tema distinto al bienestar animal. Indicó que proteger a los animales no implica equipararlos con las personas, pues, desde la visión de la Iglesia católica, existe una diferencia entre la dignidad del ser humano y el resto de la creación. "No están peleadas, pero, como dice la raza, hay niveles", comentó al explicar que es necesario comprender la antropología cristiana y la teología de la creación para evitar confusiones.
Respecto a la posibilidad de realizar velorios o ritos religiosos para perros, Hilario González respondió que esa práctica no corresponde a la tradición católica. El obispo señaló que ese tipo de planteamientos surgen del desconocimiento de la enseñanza de la Iglesia sobre la creación y la naturaleza del ser humano. Aunque reiteró que los animales merecen cuidado, respeto y un trato libre de crueldad, sostuvo que las celebraciones litúrgicas y los ritos funerarios de la Iglesia están destinados a las personas, por lo que pidió distinguir entre el afecto hacia las mascotas y la doctrina cristiana.