Salinas enfatiza la importancia de fortalecer las capacidades socioemocionales para prevenir la violencia en los hogares.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- Aunque Coahuila conserva buenos indicadores en materia de seguridad, la violencia que ocurre dentro de los hogares representa actualmente una de las principales preocupaciones para las autoridades, advirtió Liliana Salinas, presidenta honoraria del DIF Coahuila.
La funcionaria explicó que los conflictos familiares han adquirido nuevas características, pues ya no se concentran únicamente en problemas entre parejas, sino que también incluyen agresiones de hijos hacia sus padres y de padres hacia sus hijos. "Lo que vemos es que lo que se nos está rebasando es la violencia intrafamiliar, la violencia escolar", señaló.
Salinas consideró que, a diferencia de otras entidades donde los niveles de violencia de alto impacto son mayores, en Coahuila existe una necesidad de reforzar la atención a los problemas que se originan al interior de las familias. Entre los factores asociados a estas situaciones identificó el consumo de sustancias, por lo que el DIF Coahuila mantiene coordinación con distintas dependencias e instituciones para desarrollar acciones preventivas, entre ellas la estrategia "Vida Libre sin Drogas".
La presidenta honoraria del organismo explicó que las circunstancias detectadas en los hogares son diversas. Incluso, dijo, se han identificado familias donde tanto el padre como la madre enfrentan consumo de sustancias, lo que termina repercutiendo en niñas, niños y adolescentes. "Encontramos de todo; antes a lo mejor era más entre pareja, pero ahorita sí vemos hacia los hijos y hacia los padres", comentó.
Ante esta situación, el DIF Coahuila busca fortalecer las capacidades socioemocionales de las familias y fomentar una cultura de paz que permita identificar y atender los conflictos antes de que se conviertan en episodios de mayor gravedad. Como parte de esta estrategia, las acciones preventivas comenzaron a extenderse también a los centros de trabajo, debido a que las responsabilidades laborales dificultan que algunos padres y madres puedan participar en actividades organizadas en las escuelas.
Salinas explicó que llevar estos programas directamente a las empresas permite que los trabajadores reciban herramientas relacionadas con la comunicación, la empatía y el manejo de conflictos, conocimientos que pueden aplicar tanto en el ámbito laboral como en sus hogares. "Llevamos hasta sus centros de trabajo estas estrategias, vamos a aliviar mucho las tensiones laborales, pero sobre todo vamos a capacitarlos para que sean mejores formadores, mejores papás, mejores mamás", afirmó.
La funcionaria sostuvo que el problema requiere una intervención integral, que combine prevención, acciones correctivas y atención especializada para las familias que ya atraviesan situaciones de violencia. Añadió que fortalecer las relaciones familiares y las habilidades socioemocionales puede contribuir a disminuir factores relacionados con la violencia y el consumo de sustancias, además de favorecer entornos familiares y comunitarios más sólidos.