Padre Juan Manuel Ledezma propone educar sobre uso de celulares en Saltillo

El padre Juan Manuel Ledezma enfatiza que la educación sobre el uso de celulares debe comenzar en casa y continuar en las escuelas, donde los menores pasan gran parte de su tiempo.

Por: Marco Juarez

SALTILLO, COAH.- Más que prohibir el uso de teléfonos celulares, es necesario educar a niños, adolescentes y adultos para utilizarlos correctamente y reorientar el tiempo que se destina a las pantallas, consideró el padre Juan Manuel Ledezma, párroco de la Catedral de Saltillo.

Ante la restricción del uso de celulares en escuelas primarias y secundarias, el sacerdote señaló que la sociedad enfrenta el reto de aprender a regular una herramienta que ya forma parte de la vida cotidiana.

Ledezma explicó que la mayoría de las personas comenzó a utilizar los dispositivos mediante la práctica, sin recibir una formación específica sobre su funcionamiento y aprovechamiento.

"Más que prohibirlos tendríamos nosotros que educarlos para un recto uso de los mismos", afirmó.

El sacerdote consideró que la discusión debe centrarse no solamente en retirar los teléfonos de determinados espacios, sino en enseñar a administrar el tiempo y establecer prioridades.

Ledezma señaló que el uso excesivo del celular puede convertirse en un problema cuando una persona comienza a evadir sus responsabilidades o compromisos por dedicar demasiado tiempo al entretenimiento.

Explicó que el problema no está necesariamente en utilizar un dispositivo, sino en la falta de moderación cuando actividades como ver videos u otros contenidos desplazan obligaciones.

"No está el pecado, está la reorientación de nuestra propia vida", expresó.

Añadió que si una persona invierte demasiado tiempo en una actividad de entretenimiento y abandona sus responsabilidades, puede generar una cadena de problemas.

Por ello, consideró necesario establecer una moderación y aprender a distribuir adecuadamente el tiempo entre las distintas ocupaciones.

El párroco recordó que durante la pandemia muchas actividades migraron a plataformas virtuales, algunas de las cuales permanecieron posteriormente.

En el caso de la Iglesia, explicó que existen diversos servicios que actualmente se ofrecen mediante redes y plataformas digitales, además de herramientas utilizadas para actividades como el catecismo.

"Nosotros desde que está la pandemia hemos migrado a muchas cosas de orden virtual", señaló.

Ledezma reconoció que algunas plataformas dejaron de utilizarse con el paso del tiempo, pero otras permanecen debido a que se incorporaron a las actividades cotidianas.

Ante esta realidad, sostuvo que la solución no consiste simplemente en eliminar la tecnología, sino en encontrar estrategias para regular su utilización y aprovecharla de manera adecuada.

 

El sacerdote consideró que esta formación debe comenzar desde los propios hogares y continuar en las escuelas, debido a que los menores pasan buena parte de su tiempo en esos espacios.

En ese sentido, planteó que la restricción de los teléfonos durante la jornada escolar puede contribuir a establecer límites, pero debe estar acompañada de una educación sobre el uso responsable de estos dispositivos.

"Más que prohibirlos tendríamos nosotros que educarlos para un recto uso de los mismos", reiteró.

Para Ledezma, aprender a utilizar correctamente el celular implica también aprender a administrar el tiempo, reconocer cuándo una herramienta es necesaria y cuándo puede prescindirse de ella.

 

En cuanto al uso de dispositivos durante el catecismo, el párroco señaló que en la Catedral de Saltillo no se ha establecido una prohibición y que cualquier disposición corresponderá al obispo.

Explicó que algunas actividades de catequesis requieren realizarse físicamente, por lo que no todas las herramientas digitales pueden sustituir la participación presencial.

El sacerdote también informó que la Catedral cuenta con un catecismo especial para personas con algunas condiciones específicas, entre ellas déficit de atención, síndrome de Down y autismo.

Indicó que las familias pueden acercarse a las comunidades al inicio del curso escolar para conocer los servicios disponibles, aunque aclaró que no todas las parroquias cuentan con la capacidad y las condiciones necesarias para ofrecer este tipo de atención.

Añadió que algunas catequistas son maestras y han recibido capacitación para atender a estas poblaciones. Incluso, señaló, la catequesis de la diócesis realizó recientemente un curso dirigido a catequistas que trabajan con personas con estas condiciones.

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