El Mundial también afecta la economía y el consumo de alcohol, lo que puede tener repercusiones en la vida cotidiana de las personas.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- El Mundial de Fútbol representa mucho más que una competencia deportiva, ya que provoca fenómenos psicológicos, sociales, familiares y culturales que impactan de manera directa en la vida cotidiana de las personas, señaló Karla Valdés, especialista en psicología y encargada de vinculación con el sector empresarial de la Universidad Autónoma de Coahuila, al analizar los efectos que genera este tipo de eventos masivos.
Explicó que desde la psicología clínica y social, los torneos internacionales fortalecen el sentido de identidad, pertenencia y unidad entre los aficionados, quienes encuentran en el apoyo a su selección un elemento que los une por encima de diferencias políticas, económicas o sociales.
Sin embargo, advirtió que las emociones asociadas al deporte también pueden tener efectos negativos. La alegría, la emoción y el entusiasmo que genera un triunfo pueden transformarse en frustración, enojo o conflictos cuando los resultados no son los esperados, llegando incluso a derivar en discusiones o riñas entre aficionados.
Asimismo, Karla Valdés señaló que durante este tipo de eventos suele incrementarse el consumo de alcohol debido a las reuniones entre amigos y familiares para seguir los encuentros deportivos, por lo que llamó a mantener un consumo responsable.
Otro aspecto que debe analizarse, dijo, es el impacto económico que puede tener en algunas personas la intención de participar de manera activa en la experiencia mundialista, ya sea mediante la compra de boletos, artículos oficiales o productos relacionados con el torneo, lo que en ciertos casos puede generar dificultades financieras.
La especialista destacó que el Mundial también tiene repercusiones en áreas como la economía, la seguridad y el medio ambiente, por lo que consideró importante observar el fenómeno desde una perspectiva amplia.
En el ámbito laboral, explicó que diversas empresas han encontrado formas de aprovechar el interés de sus trabajadores por el torneo para fortalecer la integración de los equipos de trabajo.
De igual manera, detalló que algunas compañías han habilitado espacios para ver los partidos dentro de sus instalaciones, organizado actividades especiales e incluso entregado playeras conmemorativas para fomentar la convivencia y el sentido de pertenencia.
Indicó que en algunos casos las empresas han invitado a sus colaboradores a reunirse fuera de su horario habitual para seguir los encuentros, estrategia que ha generado entusiasmo entre buena parte del personal y que forma parte de lo que actualmente se conoce como "salario emocional".
No obstante, subrayó que el interés por el fútbol no debe interferir con las responsabilidades laborales o académicas, ya que sería preocupante que las personas dejaran de cumplir con sus obligaciones por seguir los partidos.
Finalmente, reiteró que aunque todavía no existen cifras concluyentes sobre el impacto de estas iniciativas en la productividad y el clima laboral, consideró que será importante analizar los resultados una vez que las empresas compartan información más detallada, pues estos datos permitirán comprender mejor los intereses de los trabajadores y la forma en que eventos de esta magnitud pueden contribuir al bienestar y desempeño de los equipos.