Especialista alerta sobre impacto de hábitos y clima en enfermedades renales

El aumento de padecimientos renales preocupa a especialistas en Coahuila

Por: Marco Juarez

SALTILLO, COAHUILA.- En Coahuila, los padecimientos renales se han convertido en un problema de salud cada vez más frecuente, impulsado principalmente por los hábitos alimenticios y las condiciones climáticas de la región, señaló la doctora Ana Díaz, especialista en nefrología.

Aunque no existen cifras exactas desglosadas por instituciones, la especialista indicó que el número de pacientes con enfermedad renal crónica es amplio y continúa en aumento tanto en el sector público como en el privado. Sin embargo, destacó que, gracias a la promoción de la detección oportuna, cada vez más personas acuden a revisiones preventivas antes de presentar síntomas graves. "La intención es que el paciente venga, se revise y todo esté bien. Es muy distinto a quienes llegan cuando ya requieren diálisis o trasplante", explicó.

Principales causas de la enfermedad renal crónica

Entre las principales causas de enfermedad renal crónica se encuentran la diabetes, que representa entre el 60 y 70 por ciento de los casos, seguida por la hipertensión arterial. A estos factores se suman la automedicación, especialmente el consumo crónico de analgésicos, así como enfermedades autoinmunes. Uno de los padecimientos que destaca en el estado es la formación de piedras en el riñón. De acuerdo con Díaz, esto se debe en gran medida a la dieta característica de la región, rica en carnes, así como a la baja ingesta de agua. "El consumo excesivo de carne y la falta de hidratación favorecen la formación de cálculos por ácido úrico, sales y fosfatos", detalló. A esto se añade el clima caluroso de Coahuila, que incrementa la deshidratación y eleva el riesgo.

Prevención y autocuidado

La especialista también alertó sobre prácticas aparentemente saludables que, en exceso, pueden resultar perjudiciales, como el consumo diario y abundante de jugos verdes sin una adecuada hidratación. En cuanto a la prevención, Díaz enfatizó la importancia de realizarse estudios de laboratorio al menos una vez al año, así como un ultrasonido en algún momento de la vida para detectar posibles anomalías. También recomendó prestar atención a señales como espuma en la orina, cambios en su coloración, hinchazón o alteraciones en la presión arterial. Otro punto clave es la hidratación: al menos el 80 por ciento del consumo de líquidos diario debe ser agua, dejando en menor proporción bebidas como café, té o refrescos.

Finalmente, subrayó la necesidad de fortalecer la cultura del autocuidado, especialmente en un contexto donde la obesidad y la diabetes mantienen altos niveles en la población, lo que incrementa el riesgo de daño renal desde edades cada vez más tempranas. "La enfermedad renal puede afectar a niños, jóvenes y adultos, pero actualmente se presenta con mayor frecuencia entre los 30 y 60 años, en gran parte por el aumento de la obesidad", concluyó.

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