La participación de padres y alumnos es fundamental en la regulación del uso de teléfonos celulares y redes sociales en las escuelas.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- Tras el avance en la regulación del uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas, el siguiente objetivo debe ser establecer controles para limitar el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, consideró Francisco Javier Mancillas González, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia en Coahuila.
El representante de los padres de familia planteó que las medidas adoptadas en los planteles educativos deben acompañarse de acciones dirigidas a las plataformas digitales, principalmente para impedir que niños y adolescentes tengan acceso a contenidos y servicios sin los filtros correspondientes.
Mancillas González señaló que otros países, entre ellos Estados Unidos, han promovido medidas y procesos legales relacionados con el impacto de las redes sociales en menores de edad, por lo que consideró necesario que México revise mecanismos similares.
Desde su perspectiva, la regulación de los dispositivos electrónicos en las escuelas debe integrarse a una estrategia más amplia de protección para niños y adolescentes, que incluya controles sobre el uso y acceso a las redes sociales.
El dirigente de la organización también cuestionó el acuerdo alcanzado para regular los dispositivos móviles en los planteles educativos, al considerar que la participación de los padres de familia no fue tomada suficientemente en cuenta.
Explicó que durante los foros regionales realizados para analizar el tema, entre ellos el celebrado en Nuevo León el pasado 19 de agosto, la discusión estuvo enfocada principalmente en los docentes.
Ante ello, consideró necesario incorporar las opiniones tanto de padres de familia como de estudiantes antes de establecer medidas definitivas.
Mancillas González sostuvo que el acuerdo debe contener reglas y lineamientos precisos para evitar que la responsabilidad recaiga en mayor medida sobre los maestros. También planteó que se fortalezca la autoridad de los docentes dentro de las escuelas.
En cuanto a los distintos niveles educativos, señaló que en educación básica debería prohibirse el uso de teléfonos celulares, mientras que en los niveles medio superior y superior la aplicación de estas medidas podría definirse mediante los protocolos de cada institución.
El presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia en Coahuila argumentó que, desde la perspectiva de la organización, los teléfonos celulares pueden convertirse en un factor de distracción y contribuir a problemas de ansiedad y salud mental entre los menores.
Añadió que existen estudios internacionales y experiencias desarrolladas en entidades mexicanas que, según la organización, respaldan la implementación de restricciones al uso de estos dispositivos.