La Encuesta Intercensal del INEGI muestra que la natalidad en Coahuila ha disminuido de 2.1 a 1.9 hijos por mujer en cinco años.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, Coah.- Coahuila enfrenta una transformación demográfica marcada por la reducción de la natalidad y el aumento proporcional de la población adulta mayor, un escenario que plantea nuevos desafíos para la planeación de servicios de salud, educación y pensiones.
Los resultados de la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que el promedio de hijos nacidos vivos por mujer en la entidad descendió de 2.1 en 2020 a 1.9 cinco años después. Esta tendencia contribuye a explicar la reducción de la población infantil de entre cero y cinco años.
El cambio responde a diversos factores sociales y demográficos, entre ellos una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, las nuevas decisiones de vida de las generaciones jóvenes y el incremento en la esperanza de vida. Por ello, la disminución de los nacimientos no necesariamente representa un fenómeno negativo, sino una modificación en la composición de la sociedad.
La evolución, sin embargo, presenta diferencias entre los municipios. Saltillo y Torreón registran tasas de natalidad más bajas, pero mantienen un mayor crecimiento poblacional. En contraste, localidades pequeñas como Candela y Sierra Mojada presentan tasas de nacimiento más elevadas, aunque su población crece menos o incluso disminuye.
Esta diferencia se relaciona principalmente con la migración de jóvenes hacia las ciudades de mayor tamaño, donde buscan mejores oportunidades para estudiar y acceder al mercado laboral.
El envejecimiento de la población también fue señalado como una consecuencia positiva del aumento de la longevidad. "Qué bueno que nuestros abuelos, nuestros padres vivan más", se expresó al destacar que se trata de una tendencia que no se limita a Coahuila, sino que se observa en México y en otros países.
No obstante, el cambio en la estructura por edades obligará a las autoridades a anticipar nuevas necesidades. Entre ellas se encuentra la preparación de más profesionales de la salud especializados en geriatría, así como la revisión de la capacidad financiera de los sistemas de pensiones ante el aumento de la población de mayor edad.
La información de la Encuesta Intercensal permitirá conocer con mayor precisión las características demográficas de cada municipio y orientar las decisiones públicas de acuerdo con sus necesidades específicas.
Con estos datos, Coahuila podrá anticipar los efectos de la reducción de nacimientos, la movilidad de los jóvenes y el envejecimiento poblacional en la planeación de servicios e infraestructura para los próximos años.