El secretario de Desarrollo Rural, Jesús María Montemayor, destacó que el clima ha afectado la siembra de avena en Coahuila, generando incertidumbre entre los agricultores.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- El retraso de las lluvias mantiene bajo presión al sector agrícola de Coahuila, particularmente en las regiones donde los cultivos dependen del temporal, ante las elevadas temperaturas y la reducción de precipitaciones de las últimas semanas.
Jesús María Montemayor Garza, secretario de Desarrollo Rural en Coahuila, señaló que, aunque el año inició con condiciones favorables de humedad y las lluvias del primer semestre beneficiaron a diversos cultivos, el comportamiento reciente del clima genera preocupación entre los productores.
"Había sido un buen año de inicio, después ha llovido un poquito por encima, la mayoría de las regiones por encima del promedio, y así lo traía con agua", señaló.
El funcionario atribuyó parte de las condiciones actuales a los efectos del cambio climático y a los fenómenos meteorológicos registrados tanto en el Pacífico como en el Atlántico, factores que han favorecido temperaturas elevadas y una menor presencia de lluvias.
De acuerdo con las proyecciones que maneja la Secretaría de Desarrollo Rural, las precipitaciones podrían incrementarse de manera más importante hacia mediados o finales de septiembre, además de que se esperan lluvias durante octubre y noviembre.
Mientras tanto, las regiones Norte, Sureste y La Laguna enfrentan mayores dificultades por la falta de agua.
"Las regiones norte del estado, la región sureste, no se diga La Laguna, están sufriendo los estragos; las presas están casi vacías, entonces estamos pasando unos meses complicados", advirtió Montemayor Garza.
La incertidumbre sobre la humedad disponible también ha modificado los planes de los agricultores que preparan el ciclo otoño-invierno. La siembra de avena avanza con lentitud debido a que los productores esperan mejores condiciones para reducir el riesgo de establecer sus cultivos sin suficiente humedad.
Pese a este panorama, el sorgo presentó un comportamiento favorable, luego de aprovechar las precipitaciones registradas durante la primera mitad del año.
"El sorgo salió muy bien, pues llovió el primer semestre", puntualizó.
Montemayor Garza explicó que otros cultivos mantienen una situación más estable porque no dependen exclusivamente de las lluvias, al contar con alternativas de abastecimiento como agua de río, bombeo o agua rodada.
Por ahora, el Gobierno estatal no reporta afectaciones generalizadas en los cultivos que ya fueron establecidos. Sin embargo, los productores permanecen atentos a los pronósticos y a la evolución de la humedad para definir sus próximas decisiones de siembra.