Rescata Coahuila a 4 mil migrantes en lo que va del año; cuesta lo mismo contratar un pollero que un servicio funerario para regresar a Centroamérica
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- Poco más de 4 mil indocumentados han sido rescatados durante los primeros tres meses del 2022 por parte del Instituto Nacional de Migración en Coahuila; un trabajo de 24 horas en las que se lucha por encontrarlos a salvo luego de haber sido trasladados generalmente en condiciones deplorables desde el sur del país y hasta la frontera con Estados Unidos para intentar cruzarlos de manera ilegal por los traficantes de personas.
Durante marzo, en el Estado han fallecido 15 migrantes en su intento de pasar el Río Bravo para poder pedir asilo en Estados Unidos; dos de ellos eran menores de edad: una niña de 4 años que murió junto con su madre y un pequeño de 8 años que no logró salir con vida de las turbulentas aguas a las que ingresó para seguir a sus padres hacia el “sueño americano”.
El fenómeno migratorio sucede todo el tiempo, a todas horas, pero es en el verano cuando se incrementa el tráfico de indocumentados por el país; de acuerdo a fuentes del Instituto Nacional de Migración en Coahuila, los migrantes llegaban anteriormente casi siempre de Honduras; sin embargo, cada vez son más los que emigran desde Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Durante el 2019, se rescataron a 7 mil 585 indocumentados, en el año 2020 fueron 5 mil 320 y en el 2021, se brindó atención a 15 mil 640 centroamericanos; y en el primer trimestre del 2020, ya son poco más de 4 mil, lo que apunta a que la cifra de ilegales se sigue disparando a pesar del maltrato que puedan sufrir de los traficantes de personas o encontrar incluso la muerte.
El proceso de resguardo y deportación consiste en que una vez que son detectados por los agentes del INM, o cualquiera de los elementos de las corporaciones policiacas con las que se trabaja en conjunto y de manera coordinada, ya sea municipal, estatal, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, se envía a alguna de las estancias provisionales que hay en Coahuila y que se ubican en Acuña, Piedras Negras, Monclova, Saltillo y Torreón.
Ahí permanecen mientras se realiza el trámite administrativo que puede ser de 24 a 72 horas, para luego enviarlos a las estaciones migratorias del sur y así devolverlos a sus países de origen, siempre y cuando las fronteras estén abiertas, ya que en Nicaragua o Cuba no son recibidos, es entonces cuando pueden tramitar una visa humanitaria para quedarse en México.
De igual manera, intervienen la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y la ACNUR para investigar los casos de los indocumentados que requieren de una visa humanitaria por estar sus vidas en riesgo, se les aplican entrevistas y se contacta a familiares de sus países de origen para verificar las historias acerca del peligro en el que se encuentran y una vez validada la información, ya pueden recibir el documento; este trámite puede tardar hasta un mes.
Sin embargo, hay otra mafia con la que deben lidiar y se trata generalmente de abogados o personas que se hacen pasar por ellos con el falso argumento de que pueden tramitarles un amparo para poder adquirir la visa, pero lo único que logran es despojarlos de más dinero, ya que dicho trámite no procede si sus vidas no están en riesgo; mientras eso sucede, los migrantes deben permanecer en las estancias y llegan a durar incluso más de un mes en la espera, hasta que finalmente desisten y regresan a sus países.
Actualmente laboran 69 agentes en el INM de Coahuila, la Secretaría de Hacienda liberó para el 2022 poco más de 30 plazas para que se pueda contar con más personal que atienda el fenómeno migratorio y estén distribuidos en todo el Estado, pero la coordinación del trabajo en conjunto con el Gobierno del Estado hace que un mayor número de personal pueda asistir en los eventos de detección de ilegales.
En cuanto a los menores que viajan solos, la dependencia especificó que son en su mayoría adolescentes de 15 a 17 años, aunque también hay casos de niños que en el trayecto del sur al norte del país perdieron a sus padres o bien, son enviados desde Centroamérica con familiares o amigos para que los crucen a Estados Unidos, donde ya los esperan su tíos o abuelos; incluso alguno de los progenitores que ya logró establecerse y envía por ellos.
En estos casos, es la PRONNIF y el DIF Estatal los que resguardan a los menores que son rescatados para mantenerlos en albergues mientras son devueltos a sus familias; pero la mayoría de los migrantes que se rescatan son hombres y mujeres solas, aunque también se ha incrementado la cifra de familias completas que hacen el trayecto hacia Estados Unidos.
Otra de las situaciones a la que se enfrentan las autoridades es que las personas que reciben la visa humanitaria, en ocasiones prefieren no utilizarla y siguen en su intento de cruzar a territorio americano, tal y como pasó con la caravana migrante que llegó a instalarse a Acuña el año pasado, ellos ya portaban un documento que se les había expedido en otros países y en Coahuila también se les brindó uno para permanecer en el Estado, pero miles de ellos los dejaron incluso tirados en la orilla Del Río Bravo e insistieron en pasar.
Pero también hay ilegales que eligieron quedarse en tierras mexicanas y que han obtenido un empleo por medio de la bolsa de trabajo que tienen la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y la ACNUR, donde se les busca una vacante en la que puedan desarrollar sus habilidades; por otra parte, si una mujer extranjera da a luz en el país, obtiene el permiso de permanecer en México por el vínculo con el bebé.
De los casos recientes de rescate a migrantes, es el de los encontrados en un tráiler en Monclova, en la Región Centro de Coahuila, donde permanecieron por varias horas y dos de ellos perdieron la vida, incluso una mujer embarazada, dichos indocumentados pudieron obtener la visa humanitaria.
Y es al personal del Instituto Nacional de Migración al que le corresponde localizar a sus seres queridos y darles la noticia de los fallecimientos, una de las tareas más difíciles que tienen, aseguran, al notificarles de la muerte de sus familias.
Finalmente, señalan que la problemática más común que refieren los migrantes y por la que salen de sus países es la inseguridad y la falta de empleo, la pobreza extrema los lleva a aventurarse y caer en manos de delincuentes, la esperanza es mejor, aunque sea mayor la incertidumbre de poder lograrlo.