La inversión superior a 2 mil millones de pesos busca fortalecer el sector de semiconductores en Coahuila.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, Coah.- Una inversión superior a los 2 mil millones de pesos para el sector de semiconductores está prácticamente definida para instalarse en un parque industrial de Arteaga, anunció el gobernador Manolo Jiménez Salinas.
El proyecto representaría la llegada de cientos de empleos a la región sureste, aunque hasta ahora no se ha dado a conocer el nombre de la compañía ni la cifra exacta de puestos laborales que generará.
Jiménez Salinas atribuyó la concreción del proyecto a las gestiones realizadas por su administración, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Económico y la Secretaría del Trabajo, para impulsar a Coahuila dentro de una industria considerada estratégica.
El gobernador destacó que la disponibilidad constante de parques industriales en Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga, además de la región Laguna, constituye una muestra del dinamismo económico y de las condiciones que ofrece el estado para atraer capital.
Como parte de las acciones para desarrollar el sector de semiconductores, recordó que hace algunos meses se suscribió en Washington un acuerdo con la Universidad de Arizona, institución reconocida por su trabajo en esta industria.
También señaló que Coahuila ha participado en convenciones especializadas y recibido a representantes de empresas que analizan oportunidades de inversión en la entidad.
El mandatario estatal adelantó que en los próximos días se ofrecerá mayor información sobre el nuevo proyecto. Indicó que la compañía estaría integrada a partir de una fusión de empresas asiáticas y europeas.
En paralelo, Jiménez Salinas consideró que existen señales de recuperación en la industria automotriz, principalmente en el sector de autopartes y en la fabricación de camionetas tipo pickup.
Explicó que el comportamiento de las armadoras varía de acuerdo con los modelos que producen y las condiciones del mercado, por lo que algunas empresas han tenido que modificar sus operaciones ante una menor demanda de vehículos completamente eléctricos en Estados Unidos.
El gobernador relacionó esta situación con cambios en los incentivos económicos destinados a la adquisición de este tipo de unidades en el mercado estadounidense.
Pese a estos ajustes, sostuvo que la industria automotriz de México y Estados Unidos mantiene una relación estratégica y manifestó su confianza en que continuará fortaleciéndose conforme evolucionen las condiciones económicas y las reglas comerciales.