La evaluación PISA pone de manifiesto las carencias en el sistema educativo de Coahuila.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- Los resultados obtenidos por México en la evaluación PISA reflejan las dificultades que enfrenta el sistema educativo para que los estudiantes terminen su formación con las competencias necesarias para continuar sus estudios o incorporarse al mercado laboral, señaló Miguel Monroy, director de Coparmex en la Región Sureste.
Desde la perspectiva empresarial, uno de los factores que contribuyen a este problema es la política de "cero reprobación", debido a que permite que los alumnos continúen avanzando en los distintos grados escolares aun cuando no hayan consolidado conocimientos esenciales.
"Los alumnos van avanzando, avanzando y no tienen muchos de los conocimientos afianzados", señaló.
Monroy explicó que el rezago no se concentra exclusivamente en materias académicas, sino que también se refleja en habilidades indispensables para el desarrollo profesional, entre ellas la comunicación oral y escrita y el dominio de las matemáticas.
Estas carencias, agregó, son detectadas por las compañías cuando reciben a jóvenes que concluyeron una carrera técnica o universitaria y que, pese a contar con un título o formación especializada, requieren un proceso adicional de capacitación.
"Muchas de las empresas, aun cuando ya contrataron a un técnico recién egresado, todavía lo tienen que tomar, formar y darle las herramientas que no tuvieron en la escuela", apuntó.
Otro de los obstáculos identificados por el sector productivo es la comprensión de textos. De acuerdo con Monroy, algunos jóvenes tienen dificultades para interpretar y procesar información, lo que puede afectar tanto su aprendizaje como su desempeño una vez que ingresan a una empresa.
Ante este escenario, consideró necesario utilizar los resultados de PISA como una referencia para evaluar el rumbo de las políticas educativas y determinar qué aspectos deben reforzarse, principalmente aquellos relacionados con los conocimientos fundamentales.
El objetivo, dijo, debe ser que los estudiantes lleguen a la educación superior con una preparación más sólida y posteriormente puedan responder de mejor manera a las exigencias del mercado laboral.
A estas deficiencias se suma el aprendizaje del idioma inglés, que representa un reto particularmente relevante para entidades fronterizas como Coahuila, donde el conocimiento de esta lengua puede convertirse en una herramienta importante para acceder a oportunidades laborales y responder a las necesidades de las empresas.
Monroy sostuvo que mientras persistan estas deficiencias, el sector privado continuará absorbiendo parte de la responsabilidad de formación, al tener que desarrollar en los nuevos trabajadores conocimientos y habilidades que, consideró, debieron consolidarse durante su paso por las instituciones educativas.