El consumo de cristal ha aumentado un 5% anual entre mujeres en Saltillo.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- El consumo de cristal mantiene una tendencia al alza entre las personas atendidas por el Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Saltillo, con un incremento que también se observa entre las mujeres, informó Norma Alicia Pérez Reyes, directora de la institución.
La responsable del CIJ señaló que el consumo de esta sustancia registra un crecimiento sostenido desde hace aproximadamente seis años y actualmente constituye uno de los principales motivos de atención, junto con la marihuana. "Se ha incrementado el consumo de cristal. El consumo de cristal ha seguido desde hace seis años, aproximadamente, es el que se ha ido en aumento y uno de los factores también de riesgo es que ha ido aumentando también en mujeres", expresó.
Pérez Reyes indicó que entre las mujeres atendidas se ha identificado un incremento aproximado de 5 por ciento anual, por lo que consideró que el consumo de sustancias debe abordarse como un problema de salud y no como una situación exclusiva de hombres o mujeres. "Ya no es una cuestión de género, es un problema de salud que no tiene que ver con si se es hombre o si se es mujer", afirmó.
Además del cristal y la marihuana, la institución no ha documentado hasta el momento el consumo de alguna otra droga considerada atípica dentro de sus registros.
La directora explicó que el inicio o mantenimiento del consumo puede estar relacionado con diversos factores individuales, familiares y sociales, particularmente durante la adolescencia. Entre ellos mencionó la influencia de los pares, la convivencia con personas consumidoras y la ausencia de límites y reglas en determinados entornos familiares.
El grupo joven representa una parte importante de quienes reciben atención en el CIJ de Saltillo. El 65 por ciento de las personas atendidas, tanto en tratamiento como en acciones de prevención, tiene entre 10 y 19 años. La institución también recibe pacientes canalizados por el sector educativo, Justicia Cívica y otras instancias.
Pérez Reyes advirtió además sobre el uso del cristal entre algunas mujeres con la intención de perder peso, debido a que la sustancia puede provocar una reducción rápida y excesiva del peso corporal. "Desafortunadamente es una de las sintomatologías, las personas que consumen esta sustancia pierden peso de una manera excesiva y en corto tiempo", explicó.
Sin embargo, señaló que recurrir al cristal con ese propósito puede estar relacionado con problemas de salud mental o desórdenes alimenticios, por lo que consideró necesario atender las causas que se encuentran detrás del consumo.
El CIJ enfoca su intervención en la salud mental de los pacientes y en las condiciones familiares y sociales que pueden estar vinculadas con las adicciones. La directora destacó que la participación de la familia resulta fundamental tanto para prevenir el consumo como durante los procesos de tratamiento y recuperación.
En este sentido, señaló que detectar el consumo en sus primeras etapas mejora las posibilidades de obtener resultados favorables. Los casos identificados durante los primeros meses de consumo presentan un mejor pronóstico, particularmente cuando el paciente cuenta con acompañamiento familiar y una red de apoyo durante su rehabilitación. "Cuando apenas puedan tener de uno a seis meses de consumo, ahí lo podemos... si está acompañado con la familia, si la familia también conforma una red de rehabilitación, pues podemos hablar que pudiéramos tener un 80 de probabilidad", indicó.