La reciente legislación en México endureció las sanciones por la venta de vapeadores, generando un clima de temor entre los vendedores.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, COAH.- A pesar de que la comercialización de vapeadores está prohibida en México, estos dispositivos continúan ofertándose a través de redes sociales y en algunos establecimientos de Saltillo y Ramos Arizpe.
Sin embargo, comerciantes dedicados a esta actividad denunciaron de manera anónima presuntos actos de extorsión por parte de personas que aseguran pertenecer a autoridades federales.
De acuerdo con los testimonios recabados, los supuestos funcionarios realizan visitas a negocios donde se venden vapeadores y exigen pagos que oscilan entre los 5 mil y los 8 mil pesos, bajo el argumento de aplicar sanciones por la comercialización de estos productos.
Los vendedores señalaron que, tras efectuar dichos pagos, reciben la advertencia de que, en caso de reincidir o ser sorprendidos nuevamente, serán puestos a disposición de las autoridades correspondientes y enfrentarán procedimientos legales.
Cabe recordar que la venta de vapeadores fue endurecida recientemente en la legislación mexicana, al considerarse una conducta sancionable con severas multas.
Las disposiciones contemplan sanciones que van desde 100 hasta 200 mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que representa montos que pueden ir de aproximadamente 11 mil 300 pesos hasta más de 22.6 millones de pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Ante este panorama, los comerciantes consultados reconocieron que la prohibición ha propiciado el crecimiento de un mercado clandestino para estos dispositivos.
No obstante, afirmaron que también ha generado condiciones que facilitan presuntos abusos y actos de corrupción por parte de personas que aprovechan el temor a las sanciones para exigir pagos irregulares.