El vicepresidente de CANACINTRA, José Enrique Ramos, destaca que la ampliación de servicios del IMSS sin recursos puede agravar la situación actual.
Por: Hilda Sevilla
SALTILLO, Coah. - La ampliación de los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) podría profundizar la saturación hospitalaria si el gobierno federal no garantiza recursos adicionales para responder al aumento de la demanda, advirtió José Enrique Ramos Rivera, vicepresidente nacional de Comités, Comisiones y Representaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA).
El representante empresarial señaló que el instituto ya enfrenta dificultades operativas, principalmente por las largas esperas para acceder a consultas de especialidad y procedimientos quirúrgicos, una situación que podría agravarse con la incorporación de más usuarios.
"El temor de nosotros es que, lejos de resolver el problema, el problema se agrave. Esto se puede resolver de una manera muy sencilla: el tema se llama recursos. Si quieres resolverlo con los mismos recursos, con una carga mucho mayor, no existe tal fórmula", expresó.
Ramos Rivera reconoció que el IMSS dispone de médicos altamente capacitados y hospitales con buen nivel de atención, particularmente en los servicios de segundo nivel y especialidades, lo que genera una demanda considerable entre quienes requieren tratamientos de mayor complejidad.
Sin embargo, consideró que ampliar el acceso gratuito a los servicios médicos sin incrementar en la misma proporción la infraestructura, el personal y el presupuesto impondría una presión adicional sobre los trabajadores de la salud.
Indicó que, si bien este año aumentaron los recursos asignados al instituto, el presupuesto apenas permite atender deficiencias y cubrir parte del déficit acumulado. Por ello, sostuvo que se necesita un esfuerzo financiero mucho mayor para responder a las necesidades del sistema.
El vicepresidente nacional de CANACINTRA afirmó que el fortalecimiento del IMSS no debe limitarse a una mayor asignación presupuestal, sino que también requiere una reestructuración interna para combatir la corrupción, el dispendio y las prácticas que, dijo, se han mantenido durante décadas.
"Tenemos que frenar el dispendio y la corrupción. Nos cuesta mucho hacia el interior del instituto. Si logramos frenar esta parte, creemos que puede ser un buen inicio", manifestó.
Advirtió que implementar estos cambios podría encontrar resistencia debido a los intereses y espacios de poder consolidados a lo largo de los años. No obstante, consideró que aplazar las decisiones contribuiría a profundizar las dificultades financieras y operativas de la institución.
Ramos Rivera agregó que las deficiencias del Seguro Social también tienen consecuencias para el sector productivo, pues los retrasos en consultas, tratamientos y cirugías pueden prolongar las incapacidades de los trabajadores.
"Cuando los hospitales no están funcionando, cuando la ambulancia no tiene gasolina o está descompuesta, cuando el equipo de rayos X no funciona, el afectado es el derechohabiente", puntualizó.
Explicó que la falta de atención médica oportuna puede impedir que los empleados regresen a sus puestos de trabajo en el tiempo previsto, lo que obliga a las empresas a cubrir ausencias temporales, asumir mayores costos de contratación y enfrentar pérdidas de productividad.
Finalmente, sostuvo que el gobierno federal debe garantizar el fortalecimiento financiero y operativo del IMSS para que la ampliación de la cobertura médica se traduzca en mejores servicios y no en un incremento de la saturación hospitalaria.