La actriz fue vinculada a proceso por presunta falsedad de declaraciones tras retirar un amparo relacionado con un conflicto ocurrido en 2020.
Por: Redaccion La Voz
La controversia legal que rodea a Livia Brito desde hace más de cinco años sumó un nuevo episodio. La actriz fue vinculada a proceso por el presunto delito de falsedad de declaraciones en el caso que enfrenta con el fotógrafo Ernesto Zepeda, luego de que decidiera retirar el amparo que la protegía desde 2024 y aceptar la reparación del daño causado.
La decisión fue emitida por el magistrado Jesús Ubando López, quien ordenó que el proceso continúe, manteniendo abiertas las investigaciones en contra de la actriz, según información difundida por Chismorreo.
¿Cómo ocurrió el conflicto entre Livia Brito y Ernesto Zepeda?El origen del conflicto se remonta a 2020, cuando Zepeda captó imágenes de Livia Brito y su entonces pareja, Yosmi Mariano Gedler Martínez, en una playa de Quintana Roo. Tras percatarse de las fotografías, el fotógrafo fue agredido físicamente por Gedler y su equipo de trabajo resultó dañado. A raíz de estos hechos, el fotoperiodista inició acciones legales tanto civiles como penales.
En el ámbito civil, Brito fue señalada por daño moral, con una indemnización estimada en alrededor de un millón doscientos mil pesos. Sin embargo, durante el desarrollo del proceso penal, la actriz habría emitido declaraciones que no coincidían con lo ocurrido, al negar cualquier agresión, pese a la existencia de testigos y pruebas. Esta situación motivó a Zepeda, junto con su abogada Alicia Frías, a iniciar una denuncia por falsedad de declaraciones contra la actriz y su entonces pareja.
Detalles confirmados sobre la vinculación a procesoDocumentos que circularon en redes sociales, presuntamente obtenidos por C4 Jiménez, indican que la vinculación a proceso se concretó el pasado 28 de enero, tanto para Livia Brito como para Mariano Gedler. Además, se estableció que ambos deberán presentarse el próximo 23 de febrero a las 12:00 horas en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, para una audiencia relacionada con el cumplimiento de una ejecutoria de sala.
Por su parte, Ernesto Zepeda ha sostenido desde el inicio que fue víctima de una agresión directa tras ser descubierto mientras realizaba su trabajo, lo que le ocasionó lesiones visibles en el rostro y daños materiales. En contraste, Livia Brito ha defendido que el fotógrafo invadió su intimidad, argumentando que, aunque se encontraban en un lugar público, se trataba de un momento personal sin fines informativos.
La actriz ha reiterado que se sintió acosada y vulnerada, y que su reacción fue una respuesta impulsiva ante esa situación. En una publicación realizada en 2024, cuando se le concedió el amparo y se determinó no vincularla a proceso en ese momento, Brito negó haber incurrido en falsedad de declaraciones y sostuvo que una confesional no equivale a una declaración formal ante la autoridad. No obstante, con la reciente resolución judicial, el caso vuelve a colocarse en el centro de la atención mediática y legal.