La explosión del Anak Krakatoa se registró a las 03:53 horas, causando estruendos audibles a 700 km.
Por: Staff / La Voz
El despertar nocturno del Anak Krakatoa sacudió este domingo al archipiélago indonesio. La imponente estructura volcánica, ubicada en las aguas del estrecho de Sunda —que separa Java de Sumatra—, registró una violenta explosión a las 03:53 horas que se prolongó por espacio de medio minuto, acompañada por una intensa fuente de lava y estruendos audibles a 700 kilómetros a la redonda, según los reportes emitidos por la Agencia Geológica local.
La nube de ceniza resultante obligó de inmediato al Ministerio de Transporte a ordenar el cese total de las operaciones en el aeródromo internacional Soekarno-Hatta, ubicado en las inmediaciones de Yakarta a más de 150 kilómetros del foco eruptivo. Las pruebas de control técnico confirmaron la presencia de material particulado en el espacio aéreo del terminal, prorrogando la clausura hasta las 09:30 de la mañana.
Esta medida de emergencia impactó de manera directa a más de 22,000 viajeros y alteró los itinerarios de 209 enlaces aéreos, con especial incidencia en las conexiones que enlazan la capital indonesia con Singapur, además de rutas estratégicas de larga distancia hacia Doha, Sídney y Kuala Lumpur.
Este episodio recuerda la constante amenaza geológica que define al país. El Anak Krakatoa —cuya traducción literal es el "Hijo del Krakatoa"— brotó de las aguas a principios del siglo pasado, levantándose sobre los restos de la caldera que protagonizó en 1883 uno de los cataclismos volcánicos más devastadores de la memoria humana, con un saldo superior a las 35,000 víctimas. Enclavada en el Anillo de Fuego del Pacífico, la geografía indonesia continúa siendo una de las regiones con mayor inestabilidad sísmica y volcánica del planeta debido a la continua fricción de las placas tectónicas.