La defensa aérea saudí se encuentra en alerta máxima ante posibles represalias.
Por: Staff / La Voz
RIAD, Arabia Saudita – En un giro histórico que redefine el tablero geopolítico de Medio Oriente, el gobierno de Arabia Saudita condenó enérgicamente este sábado los ataques lanzados por Irán contra bases e infraestructuras en países vecinos del Golfo Pérsico. A través de un comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, el reino calificó las agresiones de Teherán como una "violación intolerable de la estabilidad regional" y se declaró listo para unirse a una coalición internacional contra el régimen iraní.
¿Qué declaró Arabia Saudita sobre los ataques de Irán?La postura de Riad surge tras los impactos de misiles y drones reportados en instalaciones de Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, acciones que Irán justificó como represalia a la ofensiva previa de Estados Unidos e Israel.
"Una amenaza para la paz global".
El comunicado saudí subraya que los ataques de la Guardia Revolucionaria de Irán no solo han puesto en peligro activos militares, sino que amenazan directamente la seguridad de la navegación comercial y el suministro energético mundial. "Arabia Saudita no permanecerá de brazos cruzados mientras se ataca a nuestros hermanos del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)", señala el texto.
¿Cómo se coordina Arabia Saudita con EE. UU.?Fuentes diplomáticas indican que el príncipe heredero se ha mantenido en comunicación constante con la administración de Donald Trump para coordinar los términos de una posible intervención conjunta. La disposición de Arabia Saudita para unirse a una coalición militar formal marcaría la primera vez en décadas que una potencia árabe se alinea de manera tan abierta en un conflicto armado directo contra Irán.
Alerta máxima en las instalaciones petroleras saudíesComo medida de precaución ante el riesgo de represalias, Arabia Saudita ha elevado al máximo el nivel de alerta en sus principales instalaciones petroleras, incluyendo las de Aramco. La defensa aérea saudí, equipada con sistemas Patriot, ha sido desplegada en puntos estratégicos para interceptar cualquier incursión en su espacio aéreo.
La decisión de Riad podría arrastrar a otras naciones árabes a la contienda, dividiendo la región en dos bloques claramente definidos. Mientras países como Egipto y Jordania han pedido moderación, el respaldo saudí a la coalición liderada por EE. UU. e Israel otorga una legitimidad regional clave a la campaña "Rugido de León".
Analistas internacionales advierten que la entrada oficial de Arabia Saudita en el conflicto transformaría la crisis en una guerra regional total, con consecuencias impredecibles para los mercados financieros y la seguridad humanitaria en todo el mundo.