Asalto al Congreso de Brasil, por seguidores de Bolsonaro

Los presidentes de los tres poderes rechazaron en una nota conjunta "los actos de terrorismo, vandalismo, criminales y golpistas".

Por: Staff / La Voz

Una explosiva combinación de anuencia o connivencia de algunas autoridades, dejadez de los servicios de Inteligencia y una esmerada planificación en las redes sociales allanó el camino para que miles de bolsonaristas radicales indignados con el regreso de Luiz Inácio Lula da Silva al poder perpetraran el domingo el mayor ataque contra la democracia desde el fin de la dictadura en Brasil.

Fue un intento de golpe anunciado (y para muchos impulsado) desde hace tiempo por el propio expresidente Jair Bolsonaro, quien desde la invasión al Capitolio en Washington, el 6 de enero de 2021, advirtió de que algo peor podía ocurrir en Brasil si las elecciones de octubre se celebraban con el sistema de urnas electrónicas que se usa desde 1996 y que, pese a que goza de gran reconocimiento internacional, se presta, según él, al fraude. 

De hecho, en algunas de las pancartas que se enarbolaron el domingo se podían leer frases como "queremos el código fuente", en referencia a los comandos e instrucciones que hacen funcionar las urnas. 

Lula culpó directamente a Bolsonaro –al que calificó de "genocida"– por el vandalismo que golpeó las sedes de los tres poderes, el presidencial Palacio de Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasilia.

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