Ron DeSantis cierra Alligator Alcatraz en Florida tras meses de críticas

Las condiciones inhumanas en Alligator Alcatraz, como el hacinamiento y la falta de comunicación, llevaron a un creciente clamor por su cierre.

Por: Agencia

Tras meses de intensas batallas legales y críticas internacionales, el controvertido centro de detención de inmigrantes conocido como Alligator Alcatraz cerrará sus puertas de forma definitiva a principios de junio. Según reportes de The New York Times y WFOR, la administración estatal ya ha notificado a contratistas y proveedores sobre el cese de operaciones y el próximo traslado de los internos.

 

Ubicado en el corazón de los Everglades, este recinto fue el estandarte de las políticas migratorias de línea dura del gobernador Ron DeSantis y el presidente Donald Trump. Sin embargo, la narrativa oficial ha cambiado ante la presión de los costos y los litigios:

La postura de DeSantis: El gobernador afirmó que el centro siempre fue concebido como una solución "temporal" y que, tras casi un año, ya ha "cumplido su propósito".

La versión del DHS: El Departamento de Seguridad Nacional negó estar presionando al estado para el cierre, calificando a Florida como un "socio valioso" en la agenda de control fronterizo.

 

Desde su apresurada construcción en la pista del Aeropuerto Dade-Collier el verano pasado, el centro estuvo rodeado de controversia. Legisladores y grupos de derechos humanos documentaron condiciones que calificaron de inhumanas:

Hacinamiento: El lugar llegó a albergar a 1,400 personas en estructuras descritas como "jaulas".

Entorno hostil: Reportes de calor extremo, plagas de insectos y alimentación deficiente.

Aislamiento legal: Familias y abogados denunciaron por meses la imposibilidad de tener comunicación privada, lo que derivó en fallos judiciales recientes que obligaban al estado a permitir llamadas confidenciales.

 

A medida que se acerque junio, los internos serán removidos del sitio. Aunque su destino final no ha sido confirmado oficialmente, se prevén dos escenarios:

Traslado a instalaciones federales gestionadas directamente por el DHS.

Retorno del Aeropuerto Dade-Collier a sus funciones aeronáuticas habituales.

 

Más allá de la ideología, el factor económico parece haber sido determinante. La operación de Alligator Alcatraz supuso un gasto de millones de dólares para el erario de Florida, una carga financiera que se volvió insostenible frente a las constantes demandas civiles, ambientales (por parte de grupos tribales locales) y de derechos humanos.

Con el desmantelamiento de este sitio, se cierra uno de los capítulos más tensos en la gestión migratoria estatal, dejando un rastro de interrogantes sobre el trato a los detenidos y el uso de recursos públicos en proyectos de detención temporal.

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