La muerte de Ali Jameneí y Ahmadineyad representa un cambio drástico en la política iraní, dejando un vacío de poder significativo.
Por: Staff / La Voz
La estructura de poder en la República Islámica de Irán enfrenta un colapso sin precedentes tras una serie de bombardeos estratégicos atribuidos a una coalición entre Estados Unidos e Israel.
Según versiones que circulan en la región, la operación militar lanzada este fin de semana habría neutralizado a los pilares políticos y militares del país.
Los reportes señalan que el Ayatolá Alí Jameneí, de 86 años, pereció tras un impacto directo en su complejo oficial. Poco después, se habría confirmado el deceso del polémico expresidente Mahmoud Ahmadineyad, alcanzado por un proyectil en su residencia del distrito de Narmak.
Ahmadineyad, quien gobernó entre 2005 y 2013, era considerado una figura de alto valor simbólico debido a su férrea defensa del programa nuclear y su postura radical frente a la comunidad internacional.
La ofensiva no solo habría impactado al liderazgo civil, sino que también habría eliminado a figuras clave de la defensa nacional:
Mohammad Pakpour: Comandante de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria.
Aziz Nasirzadeh: Ministro de Defensa.
Abdolrahim Mousavi: Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Ante este vacío de poder, Irán ha izado la bandera roja de la justicia en la mezquita de Jamkaran, un gesto que históricamente precede a una movilización militar total.