El mandatario estadounidense insiste en que puede actuar como desee sobre la isla mientras continúan negociaciones y presiones políticas.
Por: Redaccion La Voz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que considera un "honor" la posibilidad de tomar control de Cuba, durante un intercambio con periodistas en la Casa Blanca.
El mandatario reiteró su postura de que la isla es un "Estado fallido" y aseguró que tiene la facultad de hacer "lo que quisiera" respecto a ese país. Incluso, al ser cuestionado directamente, confirmó su intención al señalar que podría "apoderarse" de Cuba de alguna manera y que ello representaría un logro significativo.
Las declaraciones se dieron en el contexto de una ceremonia oficial, donde también mencionó que Cuba figura entre sus próximos objetivos tras la confrontación con Irán. Sin precisar detalles, evitó aclarar si una eventual acción seguiría una estrategia militar similar a otros casos recientes.
¿Qué declaró Donald Trump sobre Cuba?En paralelo, el diario The New York Times reportó que Washington habría comunicado a La Habana que para avanzar en las negociaciones sería necesaria la salida del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, según fuentes cercanas al diálogo.
De acuerdo con dicha información, la eventual renuncia del mandatario no implicaría un cambio inmediato en la estructura del gobierno cubano, aunque se considera un punto clave dentro de las conversaciones bilaterales.
Reacciones sobre la postura de Trump
Las declaraciones de Trump también se producen tras comentarios del senador Lindsey Graham, quien respaldó la política del presidente y afirmó que Cuba podría convertirse en el siguiente objetivo dentro de su estrategia contra gobiernos considerados adversarios.
Desde Washington se argumenta que la cercanía geográfica de la isla con Estados Unidos, así como sus vínculos con países como Rusia, China e Irán, representan una "amenaza excepcional".
Por su parte, Díaz-Canel confirmó recientemente que existen negociaciones entre ambos gobiernos, aunque sin ofrecer detalles sobre su alcance. Desde el regreso de Trump a la presidencia en 2025, su administración ha endurecido el discurso contra gobiernos de izquierda en América Latina.