Padres de familia de la primaria Robb, en Texas, acusaron a la policía por tardar varios minutos en actuar ante la masacre.
Por: Staff / La Voz
Los testigos de la terrible masacre ocurrida en Uvalde, Texas, culparon a las fuerzas policiales de la masacre, pues estas tardaron para entrar y confrontar al asesino de sus hijos.
Jacinto Cazares, padre de una de las niñas que perdieron la vida en el lugar, aseguro que al momento de enterarse del tiroteo, este corrió a la escuela, para encontrarse que las autoridades aún no entraban al edificio.
"Había al menos 40 agentes de la ley armados hasta los dientes, pero no hicieron nada hasta que fue demasiado tarde", dijo Cazares a ABC News el miércoles por la noche, uniéndose a otros padres que dijeron que instaron a la policía a actuar con más diligencia ante el peor tiroteo en una escuela de Estados Unidos en una década.
"La situación podría haber terminado rápidamente si hubieran tenido un mejor entrenamiento táctico, y nosotros como comunidad fuimos testigos de primera mano", dijo Cazares.
Otro de los testigos, Daniel Myers, un pastor de la localidad, señaló que los padres reclamaban para que los uniformados entraran, al punto de que pedían las armas para entrar ellos mismos.
"Los padres estaban desesperados", dijo Daniel Myers, de 72 años. "Estaban dispuestos a entrar. Un miembro de una familia dijo: 'Estuve en el ejército, sólo dame un arma y entraré. No voy a dudar. Voy a entrar'".
Las autoridades dicen que el atacante, Salvador Ramos, que llevaba un chaleco de estilo militar, se enfrentó a un agente de recursos escolares, pero pudo entrar por una puerta trasera. Ramos se dirigió entonces a dos aulas contiguas y comenzó a disparar.