El Tribunal Constitucional tiene el desafío de interpretar la ambigüedad de la normativa boliviana frente a la nueva postulación de Morales
Por: Staff / La Voz
Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia que dirigió la nación por más de 13 años, ha mostrado su interés en regresar al poder mediante una quinta candidatura presidencial. Su aspiración es continuar su denominado “proceso de cambio” hasta el bicentenario de la Independencia boliviana en 2025.
Originario de una comunidad andina y perteneciente a una modesta familia campesina aimara, Morales, quien solo completó sus estudios hasta el bachillerato, vivió diversos oficios en su juventud, desde ser pastor de llamas, panadero, albañil hasta trompetista.
Posteriormente, emigró al Chapare, una región cocalera de Cochabamba, donde emergió como líder sindical, ascendiendo hasta la Presidencia en 2006. Esta trayectoria lo consolidó como el mandatario con mayor permanencia en la historia del país.
A lo largo de sus casi 14 años en el cargo, Morales destacó por promocionar la estabilidad económica boliviana, registrando uno de los crecimientos más impresionantes en la región, superando el 4% durante diversos años.
Aunque su gestión estuvo marcada por avances significativos, también estuvo inmersa en polémicas. La decisión del Tribunal Constitucional en 2013 de avalar su candidatura para 2014, pese a la Constitución que establecía un límite de dos periodos seguidos, fue objeto de debate.
Dicha polémica se acentuó tras el referendo de 2016, donde la mayoría de los bolivianos se opuso a que Morales buscara un cuarto mandato. Sin embargo, en 2017, el Tribunal Supremo Electoral aprobó su postulación, generando tensión política y social.
Las elecciones de 2019, marcadas por acusaciones de irregularidades, derivaron en protestas a nivel nacional, culminando con la renuncia de Morales en noviembre de ese año. Tras abandonar Bolivia, Morales pasó un tiempo en México, estableciéndose posteriormente en Argentina, desde donde influyó en la política boliviana y planificó el regreso del MAS al poder con la candidatura de Luis Arce.
En 2020, intentó postularse como senador por Cochabamba, pero su candidatura fue declinada por no cumplir con el requisito de residencia.
Aunque desde finales de 2022 la división en el MAS ha sido evidente, con Morales y Arce como figuras centrales de las distintas corrientes, el exmandatario confirmó su intención de postularse nuevamente, citando presiones externas.
La Constitución boliviana, que establece un límite para la reelección, es ambigua en cuanto a la postulación de exmandatarios, dejando en manos del Tribunal Constitucional la decisión sobre la candidatura de Morales.
Por su parte, el Presidente Luis Arce, declaró recientemente que su candidatura “no está en agenda” por el momento.