Vema Hydrogen avanza en la producción de hidrógeno en Quebec

Investigaciones sobre el hidrógeno natural revelan su potencial en el subsuelo.

Por: Staff / La Voz

La búsqueda subterránea del hidrógeno: la apuesta por un combustible limpio desde las profundidades de la Tierra

El hidrógeno limpio se ha convertido en una de las grandes promesas de la transición energética global, aunque su producción eficiente y a gran escala sigue siendo uno de los principales desafíos tecnológicos. En ese contexto, un creciente número de empresas emergentes está mirando hacia un lugar inesperado: el subsuelo.

En Thetford Mines, Quebec (Canadá), una zona que en el pasado fue conocida por su industria del amianto, la empresa Vema Hydrogen está perforando el terreno en busca de una nueva fuente de energía potencialmente abundante y libre de emisiones.

La perforación para estimular la producción de hidrógeno

Vema ha realizado dos pozos de prueba a unos 300 metros de profundidad, donde inyecta agua tratada en formaciones rocosas ricas en hierro. El objetivo es activar reacciones químicas naturales capaces de generar hidrógeno, un gas considerado clave para la descarbonización de sectores industriales difíciles de electrificar.

"El potencial es enorme", afirmó Pierre Levin, director ejecutivo de la empresa, al señalar que formaciones similares existen en distintas regiones del mundo.

El proceso se basa en aprovechar o acelerar reacciones geológicas naturales que podrían producir hidrógeno sin generar emisiones de carbono.

El reto histórico del hidrógeno

El hidrógeno es el elemento más abundante del universo y, cuando se utiliza como combustible, solo emite vapor de agua. Sin embargo, su producción actual depende en gran medida del gas natural, un proceso que genera emisiones contaminantes.

En los últimos años, se han impulsado proyectos de "hidrógeno verde" producido con energías renovables, aunque su costo y complejidad han limitado su expansión.

Ante ello, surge el interés por el llamado hidrógeno geológico: el que se forma de manera natural bajo la superficie terrestre o el que podría ser estimulado en formaciones específicas.

Un recurso que podría estar bajo nuestros pies

Diversos estudios geológicos sugieren que el hidrógeno natural se genera cuando minerales ricos en hierro reaccionan con el agua en procesos conocidos como serpentinización. Este fenómeno ocurre en ciertas formaciones rocosas del planeta.

Durante décadas se pensó que este gas no podía acumularse en grandes cantidades, pero hallazgos en distintos países han cambiado esa percepción.

En Malí, por ejemplo, un pozo accidental reveló un depósito natural de hidrógeno que hoy se utiliza para generar electricidad local. Desde entonces, investigaciones científicas han planteado la posibilidad de que existan reservas significativas en el subsuelo de distintas regiones del mundo.

Interés global y carrera por la exploración

Empresas como Koloma o HyTerra también están explorando el potencial del hidrógeno natural en Estados Unidos y Australia, mientras inversionistas del sector energético comienzan a financiar proyectos de exploración.

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha estimado que, en teoría, el hidrógeno geológico podría producirse a costos competitivos frente a otras tecnologías, lo que ha acelerado el interés en el sector.

Sin embargo, la exploración sigue siendo costosa, incierta y altamente experimental, ya que no existe aún una forma confiable de identificar yacimientos sin perforar.

El experimento en Quebec

En el caso de Vema Hydrogen, el enfoque no es solo encontrar hidrógeno, sino provocarlo. La empresa inyecta agua en formaciones rocosas profundas para acelerar procesos naturales de reacción química.

Las rocas de la región, conocidas como ofiolitas, son ricas en minerales que podrían facilitar la producción de hidrógeno. Estas formaciones se originaron hace más de 400 millones de años y tienen antecedentes geológicos complejos.

Los investigadores de la empresa trabajan en ajustar condiciones como presión, temperatura y composición química para optimizar la producción del gas.

Desafíos científicos y técnicos

A pesar del entusiasmo, los expertos advierten que aún existen muchas incertidumbres. Entre los principales riesgos se encuentran:

- La posible fuga del hidrógeno a través de fracturas del subsuelo

- La absorción del gas por microorganismos

- Cambios en la estructura del terreno debido a la inyección de agua

- La dificultad de medir con precisión la producción real

Además, el comportamiento del hidrógeno en formaciones subterráneas aún no se comprende completamente.

Un mercado en construcción

Si el hidrógeno geológico resulta viable, podría utilizarse en múltiples sectores: transporte marítimo, aviación, producción de fertilizantes, acero de bajas emisiones o generación eléctrica.

Sin embargo, su almacenamiento y transporte siguen siendo complicados, lo que sugiere que su uso tendría que estar cerca de los sitios de producción.

Algunas propuestas incluyen convertirlo en combustibles sintéticos como el metanol, especialmente para la industria naviera.

Un futuro incierto, pero con alto interés

Vema Hydrogen planea avanzar hacia producción a mayor escala en los próximos años, aunque el sector reconoce que todavía se encuentra en una fase experimental.

Pese a los desafíos, el interés por el hidrógeno subterráneo continúa creciendo, impulsado por la necesidad global de reducir emisiones y encontrar alternativas a los combustibles fósiles.

Como señalan investigadores del área, la gran pregunta ya no es si el hidrógeno puede existir bajo la superficie terrestre, sino si será posible extraerlo de forma económica, segura y sostenible.

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