Las autoridades locales dieron a conocer que el clima el frío agrava la situación de las personas atrapadas
Por: Staff / La Voz
La situación de los supervivientes es agravada por las gélidas temperaturas y dificultan el desesperado trabajo de los socorristas en Turquía y Siria, donde el potente sismo del lunes dejó más de 16 mil fallecidos.
Pasadas ya las primeras 72 horas tras el terremoto, el período con más posibilidad de salvar vidas, se teme que el balance de muertos pueda subir dramáticamente, debido al elevado número de personas que se calcula que todavía están atrapadas entre los escombros.
Tras la conmoción inicial, el descontento se hace cada vez más palpable entre la población por la respuesta de las autoridades al fatal terremoto que, según admitió el mismo presidente turco Recep Tayyip Erdogan, tuvo “deficiencias”.
Numerosos supervivientes tuvieron que buscar por sí mismos comida y refugio. Sin equipos de rescate en varias zonas, algunos contemplaron impotentes cómo sus familiares atrapados pedían ayuda hasta que sus voces se apagaban.
“Mi sobrino, mi cuñada y la hermana de mi cuñada, están bajo los escombros, están atrapadas en las ruinas y no hay señales de vida”, dijo Semire Coban, profesora de guardería en la ciudad turca de Hatay; “no podemos llegar a ellos, intentamos hablarles, pero no responden”, agregó.
Los socorristas siguen rescatando a personas con vida de entre los escombros, pero el balance de muertos no deja de subir.