La administración Trump, al retirarse del JCPOA, ha complicado las negociaciones sobre el enriquecimiento de uranio de Irán.
Por: Staff / La Voz
Aseguran que la guerra le ha dado a Irán una nueva ventaja para su programa nuclear.
Ex enviados estadounidenses que trataron con Irán han afirmado que el ataque estadounidense-israelí contra Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán le han dado a Irán nuevas herramientas y determinación para resistir la presión para que cierre su programa nuclear.
¿Qué declararon los exdiplomáticos sobre Irán?Dos negociadores de alto rango del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), el acuerdo de la era Obama para limitar el enriquecimiento de uranio nuclear de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones, dijeron que la guerra de la administración Trump le había dado a Irán un arma codiciada al demostrar su capacidad para cortar el estrecho de Ormuz, un estrangulamiento económico que, según un negociador, ayudaría a Irán a "equilibrar la asimetría de poder" con Estados Unidos.
"Para decirlo con más tacto, esta administración no puede enmendar el error", afirmó Alan Eyre, exdiplomático que participó en la negociación del JCPOA. "No hay manera de volver al statu quo anterior al inicio de esta guerra".
En 2018, Donald Trump retiró a Estados Unidos del JCPOA, que prohibía a Teherán enriquecer su uranio hasta convertirlo en material para armas nucleares. Trump calificó el acuerdo, que levantó algunas sanciones contra Irán, como "una de las peores y más unilaterales transacciones" en las que Estados Unidos había participado jamás.
¿Cómo ha cambiado la estrategia de Estados Unidos hacia Irán?Pero tras una estrategia de alta presión —primero mediante el restablecimiento de las sanciones y luego, tras el regreso de Trump al poder en 2025, una guerra destinada a destruir las capacidades nucleares y de misiles balísticos de Irán—, la actual administración estadounidense se ha encontrado inmersa en negociaciones más complejas que antes de su campaña de ataques económicos y militares.
"El estrecho de Ormuz es un excelente elemento disuasorio estratégico y, en cierta medida, resta importancia al programa nuclear", afirmó Eyre. "Les habría llevado mucho tiempo y mucho riesgo convertir las armas nucleares en armamento... Pero ahora cuentan con una amenaza realmente formidable, increíblemente fácil de activar y desactivar".
Fuentes diplomáticas han indicado que la delegación iraní cree que se trata de una serie de circunstancias sin precedentes para negociar en términos favorables, ya que la administración Trump parece deseosa de salir rápidamente del conflicto.