Los pandilleros fallecidos no recibirán reconocimiento por sus crímenes, luego de que la Dirección General de Centros Penales destruyera las lápidas que glorificaban a los terroristas en Santa Tecla.
Por: Israel Castro
El presidente de Honduras, Nayib Bukele, ordenó que se destruyeran las tumbas y monumentos que había en el cementerio municipal de Santa Tecla, La Libertad, que idolatraban a miembros fallecidos de pandillas.
La Dirección General de Centros Penales fue la encargada de destruir estos lugares donde los pandilleros (terroristas como son llamados en Honduras) adoraban a sus camaradas caídos, esto con la ayuda de los reos.
«Los terroristas ‘honraban’ y colocaban flores a sus integrantes, en el cementerio de Santa Tecla. Ningún terrorista merece ningún reconocimiento, por eso destruimos todo rastro de estos grupos. En este país, las pandillas ya no tienen cabida», dijo el Director de Centros Penales, Osiris Luna Meza.
Además de destruir las tumbas de criminales, también se destruyó las señales que tenían las iniciales de grupos criminales, así como graffitis que recordaban las "proezas" de los pandilleros en vida.
Desde principios de este año, el mandatario de Honduras, Nayib Bukele, a iniciado un estado de excepción, donde se han arrestados a un enorme número de pandilleros, la mayoría sin juicio.